Michael Phelps

"Bush me ha dicho que he hecho un buen trabajo"

Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Se le ha visto muy conmovido en su primer podio

Es cierto, y no lo sé, no puedo explicar por qué. Quería cantar nuestro himno, pero no podía parar de llorar. Que el himno se cortara casi al final fue casi como una liberación: rompió mi estado de emoción. Me puse a reírme de lo que había pasado. No puedo expresar lo que me ha emocionado empezar así, con el récord del mundo en una prueba como ésta, donde tienes que nadar perfecto en los cuatro estilos durante ocho vueltas a la piscina.

¿Cuáles eran las razones de esa emoción?

No podía evitar acordarme de lo que me ha pasado durante el último año, cuando me rompí la muñeca y al fin tuvimos que tomar la decisión entre mi entrenador, Bob Bowman, y yo de abandonar Michigan y regresar a Baltimore.

En el tramo de braza, en 50, ha pasado en 34.77, su mejor registro de siempre en esta distancia y especialidad, en entrenamientos y fuera de ellos.

Es cierto que nunca he ido tan rápido en braza. No podía esperarlo, porque nunca había bajado de 35 segundos.

No ha parado de recibir emociones durante todo el día. Las carreras, la recepción con el presidente, el encuentro con sus colegas estadounidenses de la selección de baloncesto...

Se trata de aprender a racionar la energía, subirla arriba cuando se necesita, y saber descender a un punto más lento en otro momento. Eso se aprende cuando se tienen claros los objetivos. En 400 estilos, el objetivo era ganar la medalla de oro. Después, el récord ha llegado porque sentí que Ryan Lochte iba lanzado como un tren de mercancías, y además también llegaba Lazslo Cseh en su mejor estilo, la espalda. Todo en el viraje de 200. Cuando los vi a mi lado, pensé que me iba a divertir. Y me dije también: "Esto me va a doler". Así que me tuve que poner a la altura de las circunstancias.

Después, vuelta a otro ritmo: las series de 200 libre. ¿Estaba cansado?

No exactamente. Físicamente, siempre me he encontrado bien, en el mejor momento para afrontar este reto. Más problema, quizá, es volver mentalmente. En las series de 200 libre, el único objetivo era entrar en semifinales, así que se podía ir más lento. En el relevo 4X100 libre, ¿quién sabe lo que pasará? Lo seguro es que habrá que nadar muy rápido. Pero aquí tengo fe en mis compañeros, que ya han demostrado de qué son capaces. Lo seguro es que habrá que nadar muy rápido.

Se ha visto con el presidente Bush en la Villa Olímpica. ¿Qué le ha dicho?

Cuando salí de la piscina tras la final de 400 estilos, miré hacia la zona del palco de autoridades donde él estaba. Estaba haciendo ondear nuestra bandera, junto a su esposa, The First Lady, y les saludé. Él me devolvió el saludo, con la bandera. Después, en efecto, nos hemos visto en la Villa Olímpica, y me ha comentado: "¡Good job, Michael!", "buen trabajo, Michael". Y también, me ha dicho "buena suerte para todo lo que te queda por delante".

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Y también ha estado con los jugadores de la selección de EE UU, las estrellas de la NBA

También nos hemos encontrado por la Villa Olímpica. Uno de los ayudantes del equipo técnico es amiguete mío, y ahí hemos estado, sobre todo con Kobe Bryant, LeBron James y Dwyane Wade. Con LeBron quizá tengo más cercanía, no sólo por las cosas que hace, sino porque le encanta escuchar la misma música de rap que me gusta a mí: Jay-Z, Eminem pero ni yo puedo hacer las cosas que él hace, ni espero que él pueda hacer las cosas que yo hago.

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