"Tengo los pies como una mujer de 60 años"
Almudena Cid (Vitoria, 15-6-1980) puede convertirse en la primera gimnasta en la historia de la rítmica en meterse en la final de cuatro Juegos. La de Pekín será su penúltima competición: su adiós, en otoño.


Hoy viaja a Pekín y lo hace como un referente de la delegación española.
Mi objetivo es meterme en la final. No hablo de medallas, porque sólo hay general individual, así que debo ir rascando décimas de un sitio y otro. Y, además, la competencia es durísima y seguro que habrá ayudas.
Explique eso, porque el lector no lo entiende.
Pues que se puede dar el caso de que, incluso fallando, alguna gimnasta esté arriba. Todo el pescado está vendido.
¿Se refiere a que es difícil hincarle el diente a las potencias del Este?
En los últimos años han cambiado el código varias veces, que es como si a los tenistas les subes diez centímetros la red o le cambias las dimensiones de la pista. El cambio técnico ha sido bestial.
Pero para todas.
Se favorece el contorsionismo en lugar de otros aspectos creativos. No puedo doblarme hasta ciertos límites porque me rompo. No favorecen tanto el manejo de los aparatos como el uso corporal.
Tiene 28 años y puede convertirse en la primera gimnasta que se mete en la final en cuatro Juegos Olímpicos. ¿Pesan los años?
Con los años he mejorado en el manejo de los aparatos y me siento más segura
Pero el cuerpo la pasa factura.
Me obliga a retirarme. Físicamente tengo los pies destrozados y la espalda me duele muchísimo. Si la exigencia del nuevo código no hubiera sido tan grande hubiera podido seguir algunos años más.
¿Qué queda de la Almudena que debutó en los Juegos de Atlanta?
La ingenuidad y la inocencia. Me siguen tomando el pelo.
Lo que sí se notan son sus galones en el grupo.
Este equipo es el mejor con el que he acudido a una cita olímpica. Somos amigas.
¿Qué cambiaría para poder seguir con garantías?
Los pies. Según un podólogo tengo los pies de una mujer de 60 años. Viajo con contusión, dañadas las colas de astrágalo, problemas de ligamento
¿Y su enemigo en Pekín?
Simona Peycheva, Irina Risenson y Liubov Charkashynam, pero está muy abierto.
¿Y después?
He superado el miedo a la retirada. He hecho cosas al margen de la gimnasia y eso me anima. Tras los Juegos, la Copa del Mundo en Benidorm será el adiós, para que mis familiares me puedan ver.
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¿No viajan a Pekín?
Sólo me acompañará mi novio. Los demás lo verán por la tele. Espero que disfruten.