Peligra la vela en Qingdao por los ciclones tropicales
Las ciudades de Shanghai y Hong Kong, también en alerta


El temor de nuestros regatistas en Qingdao era la falta de viento. Lo lleva siendo desde hace varios meses. Las embarcaciones apenas se movían en los últimos test realizados allí, salpicados además por una plaga de algas que obligó a movilizar al ejército. Se ha limpiado el escenario. Se han retirado las tropas, sí, pero hay otra amenaza que surge a menos de una semana de que arranquen los Juegos: los ciclones. Mutismo en el BOCOG, que no quiere prestarse a malas interpretaciones ni al discurso internacional que tiene a la polución como libro de cabecera. Pero por un resquicio se coló ayer una idea inquietante: "En agosto, dos o tres tifones golpearán la costa de China y las sedes olímpicas de Qingdao, Shanghai y Hong Kong podrían verse afectadas por ciclones tropicales". Es decir, vela, fútbol e hípica, en alerta roja.
Wang Jianjie es el director del Buró Meteorológico de Pekín, es decir, no es un don nadie. Sus palabras causan preocupación y crean suspense, pues sólo se puede concretar la virulencia de esos temporales 36 horas antes de que ocurran. "El efecto del tifón en esas áreas será limitado, alrededor de uno o dos días. Es decir, que no afectará a la totalidad de una competición". Palabras pretendidamente tranquilizadoras, aunque Iker Martínez y Xabi Fernández (gran apuesta en 49er), Messi o Beatriz Ferrer-Salat no lo vean así. Por lo pronto, la información causa tal revuelo que, curiosamente, algunos de los detalles habían desaparecido horas después. Ni rastro.
La noticia, que golpea especialmente Qingdao, coincide con el nuevo parte meteorológico para la ceremonia de Apertura. Lloverá. Aunque luego matizan: "Quizá no sea una lluvia muy intensa. De todos modos, daremos más detalles el próximo miércoles a los departamentos correspondientes y a las autoridades", apunta Guo Hu, director del Observatorio Meteorológico de Pekín, ciudad en la que los presuntos disparos a las nubes (nunca confirmados por el BOCOG) nos han dejado dos días de cielo azul. Eso sí, no sólo vale con disparar al aire. "La alteración de las nubes sólo está en sus primeras fases de experimentación. Tenemos que distinguir entre nubes frías y calientes y aplicar entonces esta técnica. Sólo debe ser utilizada como un plan de contingencia". Lo dice Zhang Qiaung, director de la Oficina para las Alteraciones Meteorológicas. Si son capaces de hacer Rolex que confunden a un relojero suizo, igual son capaces de controlar la climatología.
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La noticia se queda en Pekín
La noticia del ciclón no había llegado a Qingdao. Allí, Alejandro Abascal, director de preparación del equipo español, se sorprendía cuando AS le informaba. "No sabía nada". Abascal espera que "las noticias no sean tan alarmantes" y confía en Miguel Sánchez Cuenca, meteorólogo del equipo."Él es vital para saber antes que nadie qué tiempo nos espera". Parece que malo.