JJ.OO. Pekín 2008 | Madres olímpicas

Zhivanevskaya y Manchón, olímpicas tras ser madres

Natalia Rodríguez se unió a ellas al lograr ayer la mínima

<b>SIGUE SUS PASOS. </b>Beatriz Manchón posa junto a su hija Beatriz en el interior de la piragua, el hábitat que mejor domina su madre.
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La piragüista Beatriz Manchón ha repartido su tiempo entre biberones, cambios de pañales y entrenamientos para conseguir la marca mínima que la clasificó para los Juegos. En julio de 2007 dio a luz a su hija Beatriz y en agosto de 2008 va a estar en Pekín.

La nadadora Nina Zhivanevs­kaya fue madre en 2005 y dejó la competición. Se reincorporó el pasado mes de diciembre en los Campeonatos de España, en los que se proclamó campeona en 50 y 100 metros espalda. Y en los Europeos de Eindhoven se colgó dos medallas (plata en 50 y 100 espalda), además de conseguir la mínima para acudir a sus quintos Juegos Olímpicos.

Beatriz salió con la piragua hasta el octavo mes de gestación, "aunque con la tripa ya se iba complicando". Después se metía en la piscina: "Mi niña nació un lunes y el sábado había hecho 2.000 metros en el agua". Y tras dar a luz, la vuelta al trabajo fue igual de rápida. "Durante la cuarentena ya fui al Campeonato de España para probarme y fui décima. Volví a las concentraciones en octubre. Me he entrenado entre cinco y seis horas diarias", dice la piragüista.

Nina, tras casi dos años de parón, recuerda su experiencia: "Lo que he notado es que después del embarazo se me ha desplazado el centro de gravedad. La técnica cambió, me noto más plana en el agua. No he adelgazado ni he engordado, sino que el centro de gravedad que tengo me hace flotar más. Sí, es posible que hasta seas mejor deportista pero necesitas tiempo".

Al margen de la transformación física y el trabajo para recuperarse, las deportistas tienen que compaginar sus entrenamientos con los cuidados de sus hijas.

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La metodología de trabajo que siguieron las deportistas es la misma que propone el doctor Aitor Cristóbal, ginecólogo de la Fundación Jiménez Díaz, que explicó cómo influye la transformación del cuerpo de la mujer. "El corazón tiene sobrecarga y bombea sangre al útero. El abdomen comprime el tórax y la capacidad respiratoria es menor. Han sufrido los músculos de la pelvis y el abdomen y son mínimos seis meses de trabajo".

Ayer mismo la catalana Natalia Rodríguez, que fue madre hace poco más de un año, logró la mínima olímpica en el mitín de Montecarlo en la prueba de 1.500 metros (4:03.68). En la misma carrera, Nuria Fernández, madre en octubre, no consiguió la marca... Pero tendremos tres madres en Pekín.

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