Iván Pozo y As Travesas frente al invicto Narváez
Es la 13ª defensa del argentino


España, que ha dado once campeones del mundo, está huérfana ahora de ídolos con el fajín más codiciado ciñendo su cintura. Iván Pozo, gallego de 28 años y ex campeón de Europa, ha dado un paso al frente. Esta noche, hacia las 23:30 horas (la velada comienza a las 21:00 con otros cinco combates más) se plantará ante Omar Andrés Narváez, un púgil rocoso crecido en la Patagonia argentina, con la idea de tumbar a un tipo con aura de invencible y palmarés de lujo.
El Huracán, que continuamente apela a Dios cuando habla ("si Él quiere..."), hará esta noche la décimo tercera defensa de su cinturón del peso mosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB). Está a sólo dos de igualar el récord de un mito de su país y del ring, Carlos Monzón, que llegó a defender con éxito catorce veces su reinado. "Si Dios dice que es tiempo de llegar hasta él, será un orgullo", dice Narváez, que recuerda que "hace cinco años y medio que soy campeón y me mantengo como el único estable".
Por lo tanto, Iván Pozo lo tiene difícil. Pero ha trabajado como nunca mano a mano con el veterano Paco Amoedo, con un preparador físico, con un psicólogo, con un nutricionista...
Noticias relacionadas
Apoyos. Lo tiene todo atado. Hasta el apoyo mediático del jugador del Real Madrid Míchel Salgado (su padrino en sus inicios, en cierto modo, junto a Lorenzo Sanz) y el popular Kiko Matamoros, que se ha metido a la "bonita locura" de hacer de promotor del campeonato y dar la oportunidad a Pozo. "Le tienen miedo y no quieren pelear con él", dice Matamoros de Pozo, a quien ha dado la oportunidad de coronarse ante su gente ante el mejor de su peso.
Importante será el papel de la grada de As Travesas, un pabellón que se espera sea una olla con 5.000 aficionados empujando a su paisano. "Presión no tengo, voy como un niño pequeño el día de Navidad. Narváez está obligado a ganar porque tiene que seguir construyendo su leyenda", dice Pozo, que sonríe porque sabe que él puede ser el punto final de la historia de imbatibilidad de Narváez.