Política | Nombramiento

Lissavetzky sigue como secretario de Estado

Jaime Lissavetzky (Madrid, 27-9-1951) fue ratificado como secretario de Estado para el Deporte. Si las leyes contra del Dopaje y la Xenofobia marcaron la anterior legislatura, los Juegos de Pekín y la regulación del deporte profesional son dos de sus nuevos retos.

<b>CONFIANZA RENOVADA. </b>Jaime Lissavetzky, que disfrutará de cuatro años más como secretario de Estado para el Deporte y seguirá en su despacho de presidente del CSD
Héctor Martínez
Subdirector de AS
Nació en Madrid en 1969. Licenciado en Ciencias de la Información (Periodismo) por la Universidad San Pablo CEU. Entró en el Diario AS en 1991. Hasta 2017 ejerció como redactor en las secciones de Baloncesto, Cierre, Más Deporte, Fútbol y Motor. En 2016 es nombrado redactor jefe de la sección de Motor. Desde 2017 es subdirector del diario.
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Jaime Lissavetzky seguirá como secretario de Estado para el Deporte cuatro años más. Así lo ratificó el Consejo de Ministros, que por la mañana había asistido al nombramiento de Mercedes Cabrera como titular de Educación, Política Social y Deporte. Voto de confianza de José Luis Rodríguez Zapatero a Lissavetzky, alma de los dos grandes proyectos levantados en materia de deporte durante la última legislatura: la ley contra el dopaje y la creada para erradicar la xenofobia. De la tolerancia cero a un nuevo mandato que Lissavetzky abraza con el ilusionante proyecto de Pekín 2008, ya en su cuenta atrás.

Es, sin duda, un excelente reconocimiento para Lissavetzky, pues está claro que el deporte adquiere mayúsculas en el nuevo Gobierno socialista. En la última legislatura se gestionaba desde Educación y Ciencia; a partir de ahora, tiene apellido propio en la recién creada cartera ministerial: Educación, Política Social y Deporte. Lissavetzky renueva el cargo que ostenta desde el 20 de abril de 2004 y también el mandato como presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD), que conlleva el rango de secretario de Estado. Si la xenofobia y el dopaje, con el tremendo Alpe d'Huez que supuso la Operación Puerto, fueron los puntos rojos en su agenda 2004-2008, los Juegos Olímpicos de Pekín, la regulación del deporte profesional, la puesta en marcha de la Agencia Estatal Antidopaje (creada, pero aún no en funcionamiento) y la candidatura olímpica de Madrid 2016 se antojan como principales objetivos en el día a día de este doctor en Ciencias Químicas nacido en Madrid el 27 de septiembre de 1951.

"Si me ofrecen seguir no tardaría un segundo en decir sí para ver en primera línea qué pasa en Pekín, y si no salen los resultados que se me ponga a caldo o si es al contrario, se me reconozca", afirmaba Lissavetzky en una de sus últimas comparecencias públicas previas a las elecciones generales, a las que concurrió como número 7 del PSOE al Congreso. Ahora ya sabe que estará en Pekín, en esa primera línea en la que las medallas parecen ser el sólido elemento de juicio. Pero los retos no asustan a Lissavetzky, miembro del Partido Socialista Obrero Español desde 1974 y un firme defensor del deporte, además de tremendo aficionado. A todo.

Fuente de disfrute.

Por eso han confiado en él Rodríguez Zapatero y Mercedes Cabrera, quien ayer, al tomar posesión de su cargo, tildó al deporte de "fuente de disfrute personal y colectivo". "Forma parte del bienestar y es el bienestar de nuestros ciudadanos, su tranquilidad y sus derechos lo que nos preocupa", puntualizó. En ello está Lissavetzky, que afronta otro viaje de cuatro años entre torneos y finales, medallas y campeonatos. Próxima parada: Pekín.

Grandes leyes de su mandato

Xenofobia

"Ante violencia y racismo no cabe indiferencia", declaró Jaime Lissavetzky con motivo de la entrada en vigor de la Ley contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte.

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Dopaje

La Ley Orgánica de Protección de la Salud y de Lucha contra el Dopaje castiga con penas de prisión de seis meses a dos años a quienes promuevan el uso de sustancias prohibidas.

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