"Veo lo de Ronaldinho y me pongo enferma"
Campeona de Europa en 200 metros estilos y bronce en 200 mariposa, Mireia Belmonte García (Barcelona, 1990) huele a finalista en el agua de Pekín... por lo menos.

¿Pero usted no era de Badalona?
Lo soy, a Barcelona me llevaron a nacer.
Belmonte García: ¿de dónde son José y Paqui, sus padres?
De Jaén y Granada.
Siendo de Badalona, será de la Penya.
Sí, y voy a sus partidos cuando puedo. Últimamente, poco. Soy de Ricky Rubio, que es de mi generación. Y de Rudy.
Juventud sana, que pelea por mejorar cada día. ¿Hay otro camino?
No.
¿Cómo fue el suyo?
Empecé a nadar con cuatro años. Sufro una escoliosis, tengo la espalda torcida, y el médico aconsejó a mis padres que nadara mucho. Lo que tengo no se cura, pero mejora.
¿Le duele?
Nada. Ni de niña. El agua es buenísima.
¿Dónde empezó?
Yo soy del barrio de La Salut, junto al pabellón de la Penya, pero empecé en la piscina del barrio de Sistrells. Me vieron ciertas cualidades para esto y me aconsejaron que me fuera al Club Natació Badalona. Tenía seis años y estuve allí hasta los doce. Entonces me trasladé al CAR de Sant Cugat con Jordi Murio, que fue mi primer entrenador lo que se dice a tope. En Badalona no había medios que favorecieran mi crecimiento. Ahora pertenezco al CN Hospitalet.
Un club al que ayuda y mucho el Ayuntamiento de la localidad, que se ha volcado con la natación. También pertenece a él Erika Villaecija. ¿El de Hospitalet es un ejemplo?
Para toda España. Tener un buen equipo de nadadores es muchísimo más barato que tenerlo de futbolistas. La actual presidente del club es Ángeles Bardina, que fue una gran nadadora. También está Mireia García.
¿Cómo es un día de su vida, Mireia?
Me levanto a las siete, a las siete y media estoy en el agua, dos horas. En ayunas, ¿eh? Entre nueve y media y diez desayuno y voy a clase, en el mismo CAR, hasta las doce y media. Desde entonces y hasta las dos menos cuarto hago pesas, como y vuelvo a clase entre las tres y cuatro y las seis menos cuarto. De seis a ocho, al agua otra vez. Después estudio, ceno y a dormir.
Como un tronco.
¡O dos!
¿Y día libre tiene alguno?
El sábado por la tarde y algún domingo si no hay competición. Ahora venimos de disputar el Campeonato de España, en Palma. Puede que haya concentración con la selecci entonces tampoco libramos. Un fin de semana libre tendré uno al mes como mucho.
¿Cómo es su alimentación?
Como de todo: con una pizza puedo ser felicísima.
¿Sabe cocinar algo?
Una tortilla como mucho, ¡ja, ja!
Se marchó de casa con doce años. ¿Fue más duro que el trabajo en el agua?
Sin duda. Es duro no ver a tus padres, a tu hermano. Tengo uno, Javier, que es mayor que yo. Tiene 25 años y no, nunca le tiró la natación. Está haciendo oposiciones a mosso (policía catalán). Estuve un año en Madrid y la verdad es que le añoré mucho. No era vida aquello de entrenar, subirme a un avión para estar un día en casa y volver corriendo. No veía a mis amigas, que las tengo fuera del deporte. El contraste era brutal; ahora me es todo más sencillo.
¿Qué estudia?
Segundo de Bachillerato, quiero hacer Económicas. Antes pensaba en Medicina, pero me informé y decidí que no podría con ella.
Menudo ritmo.
Las amigas entienden que haya veces que no pueda quedar con ellas para salir por ahí. He visto muchas parejas de nadadores y nadadoras que se rompían porque el otro no entiende esta situación. Yo no tengo novio...
¿Piensa que se está perdiendo algo importante en su juventud o son ellos, los demás, quienes se lo pierden?
Ahora mismo cambio todo este sacrificio por una buena marca. La natación te enseña a sufrir, a sacrificarte, a luchar por lo que quieres. Es una escuela de vida que te enseña algo fundamental: no alcanzarás lo que deseas si no trabajas duro; mis padres me lo han repetido montones de veces. Estos años me valdrán para siempre.
¿Cuando sabe de casos de deportistas como Ronaldinho, qué siente?
Me pongo enferma. Me entero que se destaca que hizo sesión doble de una hora ¡pobrecito! O que tiene una contractura en la pierna. ¿Y yo? Pienso, y no sólo en Ronaldinho, sino en otros deportistas, que es un desperdicio no aprovechar el talento que tienes; el tren sólo pasa una vez.
El AVE para usted empieza en Sant Cugat y acaba en Pekín. ¿Asume que estará entre los deportistas más seguidos por los españoles, junto a los Gasol y compañía?
Sí, lo tengo claro. ¡Alguna presión tendré! Y soy nerviosa, me pongo nerviosísima antes de nadar. Pienso que estoy ante el trabajo de un año, que se me puede meter agua en el bañador, que se me pueden caer las gafas Un agobio, sí. Trataré de dominar todo esto pues sé por experiencia que nadar presionada no sirve de nada, es una losa fatal. Eso sí: los Juegos son un mundo diferente, no tienen nada que ver con un Europeo ni con un Mundial. Ahí estarán todas y las chinas.
¿Y eso?
Seguro que sale alguna china con la que no contamos y buenísima. Tengo la mejor cuarta marca del año en 200 estilos, puedo estar en la final, que será por la mañana y no me gusta nada.
Por la televisión.
Eso es. Normalmente las finales son por la tarde; por la mañana te levantas con menos energía, no estás a tope. Trabajamos pensando en eso, claro.
El podio lo paga todo, supongo. ¿Qué pensó cuando se vio en Eindhoven, en lo más alto, campeona de Europa? Por si le vale: yo me emocioné viéndola y acabo de conocerla.
¡Uff! Es la culminación, flotas, vives el momento mágico. El himno español sonando, tus compañeros aplaudiéndote, la piscina pendiente de ti, la gente que te quiere, la familia, los amigos y quienes como usted se alegran porque saben que detrás de una medalla hay un esfuerzo enorme de mucha gente. Lo viví como junior, en el Mundial de Río 2006, donde me proclamé campeona mundial en 400 estilos y 400 libres. Es lo máximo. Yo, ahora, es que vivo en una nube.
Se ha consolidado como una estupenda bracista.
Porque he mejorado la patada y la frecuencia de brazada. Eso me ha hecho destacar en las pruebas de estilos. Mi cuarta marca mundial del año (2.11.16) me habría dado la plata en Atenas 2004 a dos centésimas del oro. Es mejorable; en estilos tengo mucho margen de mejora. Pero mis rivales también lo harán.
Para los menos versados: ¿tan importante es el nuevo bañador?
Hay mucho de psicológico, te lo pones y crees que vas más rápido. Aprieta mucho. Te lo pones y te llega por las rodillas, imagínese lo que hay que estirarlo hasta llevarlo hasta los tobillos. No tiene costuras ni nada, lo llevas pegado a la piel. En el diseño de este LZR de Speedo intervino la NASA nada menos, ayudando a vencer la resistencia en el agua. El problema es que te puede costar unos 600 euros y te vale para tres veces. Una pasta.
Hablemos del 200. ¿A quién ve disputándole el podio?
A Rice, la australiana plusmarquista mundial, a la yanqui Hoff, a Coventry, de Zimbabwe, y a la china.
¿Y en 400? Y es raro lo suyo: siendo una nadadora de resistencia se maneja mejor en los 200, donde todo es más veloz. ¿Por qué?
No tengo explicación, son cosas que pasan porque entreno más el 400 que el 200. Ahí no estará Coventry, pero sí Rice que es récord del mundo.
Y la china.
¡Sí, y la china!
¿Tiene ídolos?
Phelps desde pequeñita y Klochkova, doble campeona olímpica que fue en esas distancias.
¿Cree que Phelps puede ganar las siete medallas de oro como Mark Spitz en Múnich 72?
Casi lo logró en Atenas. Sí, puede hacerlo.
¿Por qué estamos mejor de chicas que de chicos en natación?
No es cosa de hablar de éste o aquélla, sino de medirlo en términos generales: estamos mejor porque nosotras estamos más preparadas para sufrir. Eso creo.
¿El mejor ejemplo en Nina?
Enorme. Se fue para ser madre, lo fue y volvió como si no la hubiera tenido. Fue mi compañera de habitación en el Europeo de Eindhoven y sabe los nervios que pasé después de la semifinal, pensando en la finalísima, en mi primera aparición en la calle 4 Siempre recordaré que me dijo: muy bien, estás en la final, no te fijes en nadie, se tú misma. Le hice caso, me puse mi música de reggaeton... y gané.
Erika es otro ejemplo. Recuerdo que acabando Atenas le hice una entrevista y me dijo: "Seré podio en Pekín". Se lo está currando.
Ahí estará, seguro. Si hace los 8.20 que busca, podio seguro. Lo merece.
¿Y las de sincronizada?
¡Eso es muy difícil, otro mundo! Entrenamos juntas, pero ellas dedican muchas más horas. Están más locas que nosotras, ¡ja, ja! Pero qué equipazo
¿Y su hobby?
Ir de compras y al cine.
¿Qué compras, ropa?
No, complementos. La mayor parte de la ropa que uso me la dan. Bolsos, collares, pulseras
-Perdone. ¿Usted qué cobra?
Los euros que me paga mi club, el Hospitalet.
¿Y las ayudas al deportista olímpico, el famoso ADO?
Este año, nada. El pasado fui subcampeona de Europa en piscina de 25 metros, pero no lo valoran. El que viene sí lo cobraré. Y el premio de este Europeo.
¿Cómo? ¿El año que viene cobrará lo de Eindhoven, ganado en marzo de 2008?
Sí, once mil euros en concreto. Es un premio que da la Federación, pero no se paga al instante. ¡Ah! Y por batir el record de España también nos pagan: 650 euros por récord. Como batí cinco
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¿Y el billete a Pekín se lo pagan?
Sí, ¡ja, ja! Por eso no hay problema.