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El macrociclo preparatorio, base de la forma

Domina el volumen de carga. El período preparatorio tiene por finalidad aumentar la capacidad del deportista para soportar las cargas.

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Una planificación deportiva tradicional está formada por tres grandes períodos: preparatorio, competitivo y de transición, lo que tiene mucho que ver con la ley de desarrollo de la forma.

El período preparatorio tiene como finalidad aumentar la capacidad funcional del deportista para poder soportar grandes cargas de trabajo y así predisponerlo a las duras exigencias específicas de etapas inmediatamente posteriores y de la competición. Es decir, el objetivo es la construcción de la forma.

En la última parte del macrociclo preparatorio se produce ya una reducción de las cargas generales propiciando situaciones de carácter más próximo a la competición, con el objetivo de iniciar la entrada en el siguiente macrociclo propiamente competitivo. Incluso, en esquemas de entrenamiento más modernos, la preparación específica se adelanta, sobre todo en deportistas de mayor nivel y años de experiencia, que no necesitan una base general tan amplia. Cuando la preparación conseguida en el macrociclo preparatorio es adecuada, el deportista ha de ser capaz de rendir al final a un nivel próximo o igual al conseguido en la temporada competitiva anterior. No olvidemos que dado que se trabaja con volúmenes de carga altos, es preciso prestar especial atención a los períodos de recuperación necesarios para que los niveles de fatiga sean productivos y no conduzcan al sobreentrenamiento.

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Normalmente, el período preparatorio (también llamado de adquisición o desarrollo de la forma) se divide también en dos partes: subperíodo general y subperíodo específico o especial. En el primero la intensidad de los ejercicios, básicamente de carácter general, no es muy alta, aunque el volumen es bastante grande, lo que poco a poco irá cambiando.

La duración, en función de cada deporte, no suele ir más allá de los dos o tres meses (hace 20 años era más largo), siendo más corta en deportes de equipo con liga regular. En mi reciente experiencia en Chile, comprobé que la mal llamada pretemporada en los equipos de fútbol de primera división era de sólo dos semanas, lo cual es insuficiente y poco productivo. Lo que se haya construido en este período fundamental preparatorio será decisivo más adelante. Por ejemplo, en la NBA, con varios partidos y viajes cada semana y muy pocos días disponibles para los entrenamientos, la base es el trabajo realizado en el período preparatorio. Luego, se podrá ir afinando, pero sin unos buenos cimientos, la decoración final no tienen sentido.

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