Jackson supera el récord y ya es tercero del mundo
Con 7.52 mejoró su tope en cuatro centésimas
Siete segundos y 52 centésimas. Es lo que tardó ayer Jackson Quiñónez en recorrer 60 metros jalonados por cinco vallas de 1,067 metros de altura cada una. Cosa de panteras negras. El español nacido en Esmeraldas (Ecuador) y residente en Lleida recortó cuatro centésimas a su propio récord nacional y se coloca en posición de medallas con vistas a los Mundiales de Valencia. Es el tercer vallista del año, tras Dayron Robles, la nueva joya del atletismo cubano (7.33), y el ruso Eugeniy Borisov (7.44). Empata con el británico Allan Scott.
Reacción.
Jackson se durmió algo en los tacos de salida, porque no es habitual que tarde 182 centésimas de segundo en responder al disparo (salió el cuarto), pero sus primeros apoyos (los más importantes) fueron muy buenos y, aunque Felipe Vivancos aguantó al principio, cuando Quiñónez desplegó su inmensa zancada (mide 1,90 y es potentísimo) se vio que el récord iba a caer.
Noticias relacionadas
"He hecho un gran trabajo en Lleida con Ascensión Ibáñez, mi entrenadora, que ha sabido preparar muy bien la pista cubierta. La culpa de todo esto es de ella", decía un exultante Quiñónez tras su victoria, que festejó con inmensa alegría.
"Espero que esto no se quede así y que en los Mundiales pueda bajar de los 7.50 y estar cerca de las medallas".
