El Caja Segovia derrotó con claridad a la selección holandesa
Fue el combinado holandés el que se adelantó en el marcador, tras un lanzamiento de falta que Nejjari no logró enviar a las mallas en el segundo palo, pero Hulshorst, muy atento, logró transformar.
El Caja Segovia derrotó con claridad a la selección holandesa por 6-2 en el encuentro amistoso internacional disputado en el pabellón Pedro Delgado, en el que se evidenciaron las grandes diferencias que existen entre el fútbol sala español y el de los Países Bajos.
La selección holandesa, que se encuentra preparando la fase de clasificación para el Mundial de Brasil, demostró ser un equipo tácticamente organizado, pero con escasa mordiente ofensiva, frente a un Caja Segovia que quiso marcar el ritmo del encuentro, aunque no fue hasta la segunda parte cuando pudo plasmar su dominio en goles.
Durante la primera mitad la defensa naranja, con marcajes al hombre, dejaba poco resquicio a la imaginación de los jugadores segovianos, que solamente llevaban peligro sobre la meta de Rozenbeek cuando Miñambres o Cassio se hacían con la pelota. Los remates lejanos y sin excesivo peligro fueron la nota dominante de los primeros veinte minutos.
Fue el combinado holandés el que se adelantó en el marcador, tras un lanzamiento de falta que Nejjari no logró enviar a las mallas en el segundo palo, pero Hulshorst, muy atento, logró transformar.
Sin embargo, la reacción del Caja Segovia fue fulgurante, y en un minuto Guga y Lin consiguieron darle la vuelta al partido en dos jugadas en las que el meta holandés tuvo mucho que reprochar a sus compañeros, ya que en el empate a uno Guga remató hasta en tres ocasiones antes de marcar, y en el 2-1 Lin estaba totalmente libre de marca en el segundo palo.
Fue en el segundo tiempo cuando el Caja Segovia puso en la cancha todo su repertorio ofensivo, y a pesar de que a los dos minutos de la reanudación la selección holandesa empataba el partido por medio de Makhoukhi, el dominio local fue abrumador.
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Guga en dos ocasiones comenzó a marcar las distancias en el electrónico, y cuando a partir del minuto treinta y seis Holanda puso en cancha el portero-jugador, las diferencias entre uno y otro equipo se hicieron mucho más patentes.
Nano Modrego y Matías pusieron el 6-2 final que refleja la distancia que existe entre el fútbol sala español, situado en la élite mundial, y el holandés, que tiene mucho trabajo por delante para alcanzar un nivel óptimo.