Chambers gana en los 'trials' y solicita acudir a Valencia
Coe tampoco le quiere en Pekín

Dwain Chambers venció ayer con 6.55 en los 60 metros de los campeonatos británicos, selectivos para los Mundiales de Valencia (7, 8 y 9 de marzo) y pidió sitio en el equipo de su país: "He hecho lo suficiente para estar allí. Mi objetivo es ganar en esos Mundiales". Lo malo es que los seleccionadores no le quieren llevar a la ciudad levantina e incluso trataron de impedir su participación ayer, en Sheffield. Tampoco lo quiere Sebastian Coe en los Juegos de Pekín: "No estaría cómodo con Chambers en el equipo olímpico".
El velocista, que sigue manteniendo una musculatura espectacular, fue el primer castigado en el Caso Balco, abandonó al atletismo, fracasó en el fútbol americano y ahora retorna... sin haber pasado controles antidopaje durante el año que especifican las normas británicas. Desde noviembre de 2006 no se ha sometido a ellos. Reconoce que se dopó, pero proclama ahora su limpieza. "Quiero demostrar que soy un buen tipo; lo que hice fue un error", dijo ayer.
Los seleccionadores, sin embargo, no le quieren en el equipo que competirá en Valencia, porque dudan de que haya estado limpio todo este tiempo, pero la Federación Internacional ha dado luz verde a su presencia.
El Comité Olímpico Británico tiene una norma por la cual no se permite la presencia en los Juegos de ningún deportista que haya dado positivo alguna vez, aunque haya cumplido ya su sanción. De cara a Valencia, los seleccionadores pueden aducir que ya no que podrá acudir a Pekín, ¿para qué le quieren en los Mundiales en sala?
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Récords de Soboleva y Kallur
La rusa Yelena Soboleva y la sueca Susanna Kallur batieron ayer los récords mundiales de 1.500 y 60 metros vallas en sala. Soboleva hizo 3:58.05 en los campeonatos de su país, disputados en Moscú, y superó los 3:58.28 que ella misma tenía desde el año pasado. Por su parte, Kallur marcó 7.68 en la reunión de Karlsruhe (Alemania) y mejoró por una centésima la plusmarca que en 1990 consiguió la soviética Ludmila Narozhilenko, ya retirada, que posteriormente se nacionalizó sueca y pasó a llamarse Engqvist.
