Tenis | Open de Australia

Nadal ataca su primera semifinal en Melbourne

Nadal llega por primera vez a semifinales en el Australian Open. El español (dependiendo de lo que hiciera Federer anoche) manejaba cartas para salir de Melbourne como número uno. Su rival en la penúltima ronda será el francés Tsonga, a quien Rafa batió la única vez que se enfrentaron.

<b>ARDE AUSTRALIA. </b>El sol de Australia es una llama, y en ese incendio gana el más ardiente: Nadal.
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Nadal nos avisa sobre Ferrer y Federer intenta hacerse el sueco, no el suizo, pero hay una sola realidad: el Australian Open, el primer Grand Slam de 2008, esperaba una final Nadal-Federer y los astros océanicos van alineándose para esa final, allí abajo: junto a la Estrella del Norte, junto al gigantesco Melbourne Cricket Ground que fuese Estadio Olímpico en 1956.

En 1956, en ese Estadio Olímpico, en Yarra, al que luego se pegaron las pistas de Flinders-Melbourne Park y el Rod Laver Arena, el soviético Vladimir Kuts y el británico Gordon Pirie mantuvieron un duelo memorable en la final de 5.000 metros. En plena Guerra Fría, Pirie se dejó el alma para evitar que Kuts repitiera en 5.000 el oro de 10.000: lo que antes sólo habían hecho Kolehmainen y Nurmi. Pero ganó Kuts, el Hombre de Acero, en una ráfaga de ataques abrasadores.

¿Son los cambios de ritmo de Nadal como aquellos hachazos de Kuts...? Qué sé yo: aquéllos de Melbourne fueron los Juegos que España boicoteó por el desembarco en Hungría de los carros soviéticos. Los Juegos no sólo de Kuts, sino de Dawn Fraser, la sirena australiana. Los Juegos en los que el barcelonés Joaquim Achim Blume podía haber asombrado al mundo, antes de morir en 1959: Blume, el mejor Cristo humano en las anillas, no llegaría vivo a los Juegos romanos de 1960. Pereció en 1959 en accidente aéreo, en las montañas cercanas a Cuenca. El Comité Olímpico Internacional le hizo Mejor Atleta del Mundo a título póstumo. Y...

Llega Rafa.

Con perdón de Andrés Gimeno, Juan Gisbert y Carlos Moyá, todos finalistas en los Internacionales de Australia, aquella llama que se extinguió en la serranía de Cuenca, en un funesto vuelo de Iberia, quizá sea la misma que arde ahora en manos de Nadal. Cabe otra afirmación: si algo o alguien puede hacer prender la llamarada española junto el pebetero olímpico del Melbourne Cricket Ground, ese algo o alguien es el incendio que suele desatar, un día tras otro, Rafael Nadal Parera.

El asunto de Nieminen se acabó en el primer set cuando el zurdito finlandés no aprovechó dos sets points, con 5-4 y 15-40 sobre el servicio de Nadal. Rafa calentó el horno, hizo el 5-5... y ganó 14 de los 18 juegos que a partir de ese momento le quedaban al partido. ¿Demasiado fácil? Así son los cuadros...

Luego llegó Tsonga, que idolatra a Muhammad Ali, y borró a Youzhny de las semifinales, donde ya estaba Nadal. Ardiente Nadal, quizá con la misma llama de Blume. Ardiente Nadal, en vísperas de otro Combate del Siglo, como Ali y Frazier, como Kuts y Pirie. Como Nadal y Federer.

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"Ojo a Ferrer"

"Llegar a la final sería casi un sueño. Ojo con Ferrer, que, si juega como hasta ahora, puede ganar a Djokovic. Está bien tener tantos puntos, es una p... tener que coincidir con Federer, pero es el mejor".

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