Atletismo | La intrahistoria

Rusia: plaga de dopaje entre las martillistas

Ángel Cruz
Redacción de AS
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Gulfiya Khanafeyeva batió el récord mundial de martillo femenino en 2006, con 77,26 metros. Luego la superó la también rusa Tatiana Lysenko, que envió el artefacto de cuatro kilos a 78,61 en mayo pasado. Pero Lysenko dio positivo, junto a su compañera de entrenamientos Yekaterina Khoroshikh, campeona europea júnior en 2005 y sexta del ránking mundial de siempre, y fue excluida de los Mundiales de Osaka, en los que era favorita.

Ambas rechazaron que se analizase el frasco B y se declararon dopadas, pero involuntariamente. Le echaron la culpa a su técnico, Valeriy Kulichenko, que les habría dado una sustancia prohibida disfrazada de complejo vitamínico. El entrenador fue expulsado por la Federación Rusa de Atletismo y las dos atletas están a la espera de sanción. Lysenko perdería el récord, que sería para a Khanafeyeva, pero Khanafeyeva dio positivo el miércoles, con un estimulante, detectado durante los Juegos Militares. Así la plusmarca iría a parar a la bielorrusa Aksana Miankova (76,86 m.).

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