Atletismo | Justin Gatlin

Anfetaminas, récord y una conspiración

Justin Gatlin ha sido campeón olímpico, del mundo y ha tenido la plusmarca mundial (9.77). Pero su historia está marcada por dos controles antidopaje positivos, en el segundo declaró que su masajista le dopó por venganza.

Ángel Cruz
Redacción de AS
Actualizado a

Positivo con 19 años por dopaje con anfetaminas. Sanción y perdón parcial. Llegada a la élite. Oro olímpico. Récord mundial de 100 metros. Positivo con testosterona. Teoría del sabotaje como disculpa. Castigo de ocho años. Colaboración con la justicia para aminorar la pena. Rebaja a cuatro años. Adiós a Pekín. ¿Adiós al atletismo? Justin Gatlin acompaña a Marion Jones en la vergüenza. Comparten o compartieron bastantes cosas: un entrenador (Trevor Graham) con más atletas dopados de lo normal; un masajista (Chris Whetstine) en el ojo del hurac unos laboratorios y un gurú que acabó en la cárcel (Balco y Victor Conte) expertos en cócteles dopantes... Y comparten el castigo.

Justin Gatlin dio positivo con Aderall cuando era júnior. Era un producto que contenía anfetaminas. Se le levantó la pena parcialmente porque se consideró que lo tomaba con fines terapéuticos. Tenía problemas de concentración. Kelly White, otra campeona mundial de 100 metros desposeída de su título, arguyó en su día algo parecido. Era falso y fue castigada.

A Gatlin se le perdonó parcialmente. Volvió a las pistas un año antes de cumplir la sanción. En Atenas 2004 fue campeón olímpico. En Helsinki 2005, campeón mundial. En Doha 2006 igualó el récord mundial de Asafa Powell (9.77), pero luego se supo que había dado positivo semanas antes. Esta vez con testosterona. El velocista echó la culpa a su masajista (Chris Whetstine): le habría pedido dinero extra, Gatlin se lo negó ("ya le pagaba Nike") y, despechado, le habría puesto una pomada que contenía testosterona. "Además, era conocido por sus ideas racistas", dice Gatlin del masajista. Un problema, cuando se trabaja con velocistas en Estados Unidos: todos son negros.

Noticias relacionadas

Sanción de ocho años para Gatlin, que se ofrece a colaborar con la justicia. Y en medio, Trevor Graham, que destapó el caso Balco, enviando a las autoridades una jeringuilla con Tetrahidrogestrinona (THG), el anabolizante invisible, llamado el 'limpio'. Gatlin abandona a Graham y vuelve a Pensacola (Florida), con su antiguo técnico, Vincent Anderson.

Y pretendía que se le redujeran esos ocho años de sanción. Rebajarlos tanto que pudiera ir a Pekín. Pero la reducción se queda en cuatro. Adiós a los Juegos chinos. No podrá correr hasta 2010. "Justin ha colaborado, pero no hay que olvidar que él se dopó y debe recibir un castigo", dice la USADA. Ver a Gatlin en Pekín hubiera sido un escándalo. Como lo será ver a Thanou con el oro del que se ha desposeído a Marion Jones. Como lo es comprobar que han caído Tim Montgomery, Kelly White, y tantos otros... Cielo santo, ¡vaya tropa!

Te recomendamos en Polideportivo