El peso corporal es un gran medio de trabajo
Una vez determinados los objetivos del entrenamiento de la fuerza se escogen los medios de entrenamiento y la metodología
Lejos de la idea de que la fuerza muscular sólo se puede entrenar mediante ejercicios con pesas, el peso corporal como resistencia ya puede ser un excelente medio para desarrollar esta cualidad básica. Por ejemplo, nuestro propio cuerpo puede ser un medio más que suficiente. De hecho, existen algunos ejercicios en los que se emplea el cuerpo como resistencia que son bastante más intensos que muchos ejercicios con pesas. Las flexiones o fondos de brazos son un buen ejemplo de ello.
Con la autocarga se pueden realizar muchas repeticiones (incluso más de 30) y también muchas series. Fundamentalmente se utiliza este entrenamiento para un trabajo de tonificación y resistencia a la fuerza, y también es muy útil con principiantes. Se puede aumentar o disminuir la intensidad de una autocarga variando la situación de las palancas y aumentando o disminuyendo el número de repeticiones o la velocidad de ejecución.
Junto a la autocarga, también hemos de considerar el peso corporal del compañero como resistencia. Por ejemplo, media sentadilla con un compañero sobre los hombros. Tiene la ventaja de ser menos traumático que una barra sobre los hombros pero presenta el inconveniente de que no tenemos compañeros de todos los pesos (desde 20 kilos hasta más de 200 kilos), y es más inestable en el caso de saltos, etc. Con estos ejercicios se trabajan sobre todo grandes grupos musculares.
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Con los compañeros también se puede trabajar la fuerza con contraresistencias, es decir, actividades de lucha, traccionar, empujar, propulsar, etc. muy motivadoras y divertidas, que se pueden presentar en forma de juegos.
Y también hemos de ubicar aquí las subidas o cuestas. Efectivamente, por norma general todo tipo de terreno que obligue a aplicar una cantidad de fuerza adicional a la que utilizaría el deportista para correr en condiciones normales, puede cubrir los objetivos de incremento de fuerza. Las subidas tienen incidencia en los músculos agonistas responsables de la impulsión. El trabajo predominante es de características concéntricas. Si la inclinación de la subida es grande, lógicamente también aumentará la intensidad. Normalmente, este será el trabajo de fuerza mediante cuestas de un velocista: cortas, con mucha inclinación y a gran velocidad, También se puede subir realizando multisaltos en lugar de correr.