Polideportivo | Saltos de esquí

El águila Morgenstern vuela al Grand Slam

Favorito por su gran racha en el Cuatro Trampolines

<b>EN EL SUELO. </b>Morgenstern, con sus tablas al hombro, relajado antes de encaminarse a un trampolín.
Jesús Mínguez
Nació en Guadalajara en 1973. Licenciado en Periodismo por la Complutense. En AS desde el año 2000, es redactor jefe de Más Deporte. Ha cubierto cinco Juegos Olímpicos y unos Paralímpicos, Grand Slams de tenis, Davis, Laureus, candidaturas olímpicas, política, dopaje o grandes combates de boxeo. Le gusta escribir de deporte y también practicarlo.
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No hay Año Nuevo sin saltos de esquí. Ni muchas oportunidades para conseguir el Grand Slam. En el tenis y en el golf, consiste en ganar los cuatro grandes. En el juego casi suicida de volar más de cien metros a más de cien kilómetros hora, completar el Grand Slam es ganar el Torneo de los Cuatro Trampolines, una competición que se celebra desde 1952 y que se abre en Oberstdorf el domingo para continuar en Garmisch-Partenkirschen (1 de enero), Innsbruck (4 de enero) y finalizar en Bischofshofen (6 de enero).

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Sólo un saltador ha logrado triunfar en el mismo año en las cuatro pruebas. Fue el alemán Sven Hannawald, en 2001-2002. Sirgurd Pettersen (2003-04) y Janne Ahonen (2004-05) se quedaron cerca, pero fallaron en una. Ahora, a este deporte castigado por las sombras de la anorexia (la Federación Internacional ha tomado medidas, porque un kilo menos puede suponer cinco metros más) y con juguetes rotos como Matti Nykaenen (cayó en el alcohol, apuñaló a un hombre y pasó por la cárcel) ha llegado un Mesías. Atiende por Thomas Morgenstern, es austríaco, tiene sólo 21 años, ganó dos oros en los Juegos de Turín (equipos y salto individual), es el líder de la Copa del Mundo y ha encadenado seis victorias en las seis primeras pruebas de esta competición, el mejor registro de la historia.

Aunque falló en la séptima, en Engelberg el pasado domingo, si hay alguien favorito en el Cuatro Trampolines, es él: el Águila austríaca (así se conoce a los saltadores centroeuropeos). Supersticioso (una cadena con la K de Kristina, su novia, al cuello y la leyenda Eagle en sus tablas), venció al miedo tras sufrir una tremenda caída con 16 años. Ahora, su reto es vencer a los Cuatro Trampolines.

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