Balonmano | Copa Asobal

El Ademar, contra el reinado del Ciudad Real

El equipo manchego puede ganar su quinta Copa consecutiva

<b>AMBIENTE DE GALA. </b>El Pisuerga se llenó para animar al Valladolid, pero los locales cayeron con los manchegos, que van a por su quinta Copa consecutiva.
Enrique Ojeda
Actualizado a

El Ciudad Real y el Ademar protagonizarán esta tarde (18:00, La2) la final de la Copa Asobal en el Pabellón Pisuerga de Valladolid. Es una final inédita, aunque ambos equipos han sido campeones de este torneo anteriormente. En concreto, la de hoy será la quinta final consecutiva del Ciudad Real, y lleva una tacada de cuatro triunfos seguidos; la del Ademar, la cuarta, con un balance de una victoria y dos derrotas. Es curioso, en los dobles duelos fratricidas que hubo ayer en Valladolid, ganaron los hermanos mayores y eso que los que brillaron fueron los pequeños: Raúl Entrerríos estuvo mejor que Alberto, pero ganó el Ciudad Real; y Carlos Ruesga estuvo espléndido, pero el triunfo fue para Juanjo (Ademar), que ni siquiera saltó al parqué.

El Ciudad Real cumplió los pronósticos ante el Valladolid con más holgura de la esperada. El anfitrión se diluyó en la segunda parte, con una pérdida de consistencia impropia en los equipos aguerridos y con carácter de Juan Carlos Pastor. El tridente en el que se basó su juego en la primera mitad (Raúl Entrerríos, Prieto y Muratovic) desapareció en la continuación, y no hubo plan. Pese a llegar por delante al descanso, en la segunda mitad sucumbió sin capacidad de contestación.

La brillante reacción del Ciudad Real tuvo algunos protagonistas individuales, como Hombrados en la portería, que entró por Sterbik y se apuntó una magnífica segunda mitad. Y, por encima de todos, Rutenka, que estuvo a una gran altura en todas las facetas: de lateral, de pivote, en los penaltis.

En la otra semifinal, con dos plantillas diezmadas (tampoco jugó Nikolic en el Portland, y se lesionó Garralda en el Ademar), las posiblidades tácticas fueron menores. Se limitó a un juego sencillo en el que Carlos Ruesga y la exhibición de los porteros (Svensson y Saric) fue lo mejor del partido. El Portland mandaba, pero sin autoridad, por eso cuando con 19-16 el Ademar gozó de la ventaja de una doble exclusión rival, equilibró el choque y los últimos 20 minutos fueron alternándose en el marcador. Duro para el equipo navarro que hoy será hincha del Ciudad Real, por la cuenta que le tiene.

Dujsebaev: "El banquillo fue decisivo"

"La profundidad de nuestro banquiillo se ha dejado notar. El cambio defensivo que hicimos pasando a 5-1 nos vino muy bien y les creamos más problemas. Mi equipo jugó con más confianza en el segundo tiempo".

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Ribera: "Perdemos a Garralda"

"Nos costó entrar en el partido, pero nuestra buena defensa nos ayudó mucho. Las lesiones nos han mermado y hemos perdido a Garralda para la final, pero trataremos de hacer lo posible para ganar al Ciudad Real".

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