De equipo a Selección medio uniformada
Pedro Muñoz, presidente de la RFET, presentó ayer a la Selección española de tenis bajo el auspicio del acuerdo de patrocinio firmado con Mapfre por cuatro años. Los seleccionados se anunciarán anualmente y son los que jugarán Copa Davis o Copa Federación ese año.


Ayer nació la Selección española de Tenis. Se dijo adiós al equipo de Copa Davis y también al capitán, que pasa a ser seleccionador. Más allá del cambio semántico, el acuerdo es más que nada una oportunidad para la Real Federación Española de Tenis (RFET) de obtener más ingresos y dedicarlos a la base, gracias al acuerdo firmado con Mapfre para patrocinar la vestimenta de los jugadores. "Es una herramienta para conseguir recursos. El acto trata de reflejar que todos estamos con la Selección independientemente de la ropa. La presencia de todos es lo que cuenta", explicó Emilio Sánchez Vicario, seleccionador masculino.
El caso es que los jugadores vestirán "en ruedas de prensa, banquillo y demás actos oficiales a los que deban asistir como Selección" la ropa roja con la leyenda "España" en la espalda y el logo del patrocinador. Eso sí, de marca blanca, neutra. Luego, en la cancha, todo seguirá igual. "La Federación Internacional de Tenis (ITF) dice que puedes llevar los colores que quieras si figura el nombre del país detrás o, si no es así, la camiseta roja en el caso de España", relata Sánchez Vicario. Nike (Nadal, Moyá, Feliciano) y Adidas (Verdasco) no admiten ninguna sobreimpresión adicional y así seguirá.
Noticias relacionadas
Jaime Lissavetzky se refirió en el acto a que Pedro Muñoz, presidente de la Española, había conseguido "la cuadratura del círculo" al conjugar los intereses nacionales con los comerciales. La cuadratura no es perfecta. Por ejemplo, Carlos Boluda y Javier Martí (los dos con 14 años, números uno y dos de Europa) no jugarán con España, al menos de momento. Los dos tienen contrato con Nike y en las categorías inferiores sí que se contempla que en la cancha lleven la equipación de España. "No jugarán", dice Pedro Muñoz, que quiere forzar con ello a que en el futuro se liberen de compromisos comerciales las semanas de Selección. "Una beca en el CAR de los chavales son unos 36.000 euros anuales, que paga el Estado, y un chico de esa edad debe vestirse con los colores". La paradoja es que ninguno de los dos recibe ayuda federativa. "Si renunciamos a la marca que le viste, no podríamos jugar al tenis porque pasamos muchas semanas fuera", afirma Sergio Troncoso, mánager de Boluda. Lo que vale para los profesionales no vale para los aspirantes. ¿Por qué? "A estos no se les ha dado nada y a los jóvenes, sí. Con esa edad deben convencerse de que los que se apartan son ellos", responde Muñoz. Es, pues, un acuerdo de dos velocidades.
Ahora, cada seleccionador dará una lista de entre seis y diez jugadores a finales de año que formarán la Selección para el siguiente. Todos han firmado un documento en el que se comprometen a jugar Copa Davis, Copa Federación y Juegos Olímpicos (este año) en caso de ser llamados. Ellos serán los únicos candidatos. En la primera selección masculina están Nadal, Ferrer, Robredo, Moyá, Ferrero, Almagro, Feliciano y Verdasco. En la femenina, Medina, Domínguez, Ruano, Llagostera, Pous, Martínez, Suárez y Marrero.