Marta se coronó en el Monte de la Reina
Bronce para Rosa Morató y oro para las dos Selecciones séniors

Marta Domínguez fue Marta Domínguez y con eso está casi todo dicho. Ayer, en los Europeos de Toro (Zamora), disputados en el Monte de la Reina (antiguo campamento militar) no es que venciera; es que se mostró imperial. No es que fuera superior a sus rivales; es que las apabulló. No es que corriera de forma inteligente; es que su forma de competir debería ser analizada en las escuelas de táctica. Marta fue la heroína de una mañana gélida y ventosa en la que España, impulsada por ella y por el bronce inesperado de Rosa Morató, también ganó por equipos, por primera vez en la historia. La fiesta no fue completa, porque los chicos vencieron por selecciones (ya lo habían hecho en otras ocasiones), pero no consiguieron subir al podio individualmente, con Chema Martínez quinto como el mejor de los nuestros.
Marta, que debutaba en un continental de cross, salió como un tiro, y no para tomar la cabeza, que eso no favorece sus intereses. Lo hizo para evitar ese momento peligroso en el que una multitud de corredoras ocupa un espacio muy reducido. Tiró al principio Mariya Konovalova, una atleta de 1,80 de talla y bastante corpulencia, tras la cual se parapetó la palentina para evitar el viento. Seguía su táctica habitual: correr adelante, pero no en cabeza; vigilando, pero sin gastarse. La húngara Aniko Kalovics, una de las favoritas, hizo una selección paulatina, hasta quedarse en cabeza con Marta, Rosa y la francesa Julie Coulaud. Kalovics perdió terreno y Marta corría preparada para ponerse el cuchillo entre los dientes.
No hubo que llegar a tales extremos. Bastó un ataque a falta de 400 metros de la meta para irse en solitario. Un ataque fulminante, seco y letal. Marta tuvo 100 metros para disfrutar la gloria, más empeñada en mandar besos a un público entregado que en sus rivales, batidas irremisiblemente. Al llegar a la meta esperó a Rosa Morató, bronce magnífico, y se fundió en un abrazo con la plusmarquista española de 3.000 obstáculos. Luego llegaron Iris Fuentes-Pila (12ª) y Alessandra Aguilar (17ª) y se venció por equipos. Festival español.
Pocos minutos después tomaron la salida los hombres. Con la moral por las nubes, pero ninguno de ellos consiguió la medalla que se respiraba en el ambiente, aunque sí un gran triunfo por equipos.
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España había ganado ya en tres ocasiones anteriores. Lo nuevo hubiera sido ver a un español en lo más alto del podio, pero parece que un maleficio lo impide. Chema, quinto, fue el único que aguantó el tremendo ataque del ucraniano Serguey Lebid, que se llevó el séptimo título europeo de cross.
Marta se convirtió ayer en la única europea que es oro en cross, pista cubierta y pista al aire libre. Y atesora medallas en todas las competiciones, menos en los Juegos. Ya la tiene encargada para Pekín...
