Polideportivo | Aula de entrenamiento

Existen cuatro formas de adaptaciones

La sobrecompensación positiva y la de efecto acumulado producen mejoras; la negativa y la nula no sirven.

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En la anterior "aula de entrenamiento" vimos que el fenómeno de la sobrecompensación es fundamental para cualquier deportista, por cuanto es la base de su mejora.

Se distinguen 4 tipos de sobrecompensación:

Positiva: Se aplica una carga de entrenamiento y se deja el tiempo de regeneración necesario para que aparezca el fenómeno de la sobrecompensación. El siguiente estímulo (entrenamiento) puede realizarse en el punto máximo de la curva de sobrecompensación o un poco antes, pero ya dentro de ella, lo que podría llevar a un ritmo de desarrollo mayor. La suma de repetidas sobrecompensaciones positivas, con estímulos (sesiones de entrenamiento) adecuados en intensidad, volumen y frecuencia, provoca la mejora del rendimiento.

Negativa: Carga repetida en condiciones de recuperación incompleta. No se da la sobrecompensación y, si esta situación se va repitiendo, llegaremos al sobreentrenamiento y la pérdida de la capacidad de rendimiento. El deportista cree que está entrenando mucho y, en realidad, cada vez está peor.

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Nula o neutra: Cuando hay una gran separación temporal entre los estímulos. Es el típico caso del "deportista de fin de semana" o el que entrena una vez cada 15 días. No mejora y siempre estará más o menos en el nivel inicial.

De efecto acumulado: Se produce cuando aplicamos cargas repetidas en condiciones de recuperación incompleta y posteriormente dejamos un gran espacio de recuperación. Es decir, provocamos una momentánea sobrecompensación negativa controlada para luego tener mejores resultados. Este tipo de planificación del entrenamiento sólo la realizan deportistas de un cierto nivel, por ejemplo en una concentración de 4 o 5 días con doble sesión de entrenamiento diaria, en semanas sin Liga por partidos de la Selección.

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