La teoría del entrenamiento deportivo
Análisis del deporte, diagnóstico del nivel de forma y fijación de objetivos: premisas básicas para obtener buen rendimiento
Como ya dijimos, el entrenamiento deportivo es un proceso sistemático y complejo que debe estar muy bien organizado. Para obtener un buen rendimiento, cualquier entrenador o preparador físico debe planificar cronológicamente el proceso global de entrenamiento mediante unas determinadas acciones o pasos a seguir. Éstas son: análisis del deporte o especialidad, diagnóstico del nivel de forma, fijación de objetivos, periodización de la temporada, programación del contenido de los entrenamientos, realización del plan de trabajo y control y evaluación de todo el proceso. Si los resultados no son los adecuados, deberíamos volver a repasar todas las partes del proceso desde el principio, para saber cuál ha sido el error y así poder subsanarlo.
Análisis del deporte.
Se deben conocer todas las características de la especialidad que vamos a entrenar (físicas, fisiológicas, de implicación muscular, técnicas, etc.) Por ejemplo, sería un error entrenar a Dani Pedrosa realizando un trabajo de velocidad por pensar que va a más de 300 km/h con la moto. El suyo es un deporte de resistencia aeróbica y resistencia a la fuerza.
Diagnóstico del nivel de forma.
Se realiza a través de tests. Pueden ser pruebas de laboratorio (normalmente realizadas por el equipo médico) y/o de campo. Los tests han de dar datos que realmente ofrezcan información útil a los entrenadores.
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Fijación de objetivos.
Sin objetivos, sin metas que supongan un reto, la motivación no existe. Es importante que los objetivos sean realistas, motivadores y establecidos mutuamente entre técnicos y deportistas. Además, no puede haber un único objetivo final de temporada. Sería demasiado arriesgado. A lo largo del año hay que ir estableciendo también objetivos parciales, que a medida que se vayan consiguiendo irán aumentando la confianza de los deportistas.