Federer, ante su antídoto en fase de reconstrucción
Nalbandián era su bestia negra al comienzo de su carrera


Fue en junio de este año en París. Novak Djokovic, showman además de tenista, comenzó a hacer imitaciones: el tic de Nadal con sus pantalones, el de Federer con su pelo, el de Roddick con su gorra... Y a Nalbandián le caricaturizó frontándose la panza. El argentino, que llegó a estar tres del mundo, llevaba año y medio pululando por el circuito sin técnico y según la prensa de su país, con evidente sobrepeso y poco celo con los entrenamientos. "David tiene mucha facilidad, mucha mano, pero estaba desordenado. No hay que tener una disciplina militar, pero hay que fijar horarios para entrenarse y armar un buen equipo de trabajo. La única condición que le puse es que yo ponía el preparador físico", recordaba ayer Martín Jaite, ex tenista argentino que llegó a número 10 del mundo y ganó el Godó en 1987 y que trabaja con David desde julio.
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Jaite recurrió a Fernando Cao para la parcela física, que se encontró un panorama nada alentador, pero ante el que no se arredró. "Lo cogí en agosto, nos fuimos una semana a su casa y trabajamos a la pelada, sin raqueta. Comenzamos con él fuera de forma y con una motivación baja por sus resultados. Ha sabido soportar sesiones muy largas de entrenamiento, con mucha fatiga, no sólo en el área física sino psíquica. Tuvo que bajar de peso, no mucho, porque lo que se ha reducido es su porcentaje graso y ha aumentado el muscular y eso ayuda a que los tiros tengan más potencia ", explica Cao, que ha modelado a Cañas o González.
Esos obuses son los que tendrá que soportar hoy Federer. Un viejo conocido desde la época de júniors, cuando disputaron la final del US Open que ganó el argentino. Dos carreras paralelas en las que el cordobés llevaba ventaja hasta que el suizo explotó. "Él, ahora, no tiene fisuras. Hay que estar muy fino para derrotarle, pero nos conocemos mucho y siempre creo que tengo posibilidades de ganarle aún siendo el número uno", aventuró ayer Nalbandián, que tiene un balance negativo con el suizo de 8-6, aunque los cuatro últimos choques han sido para Federer. "David ha sabido dar un giro de timón", advierte Cao. Está por ver si tan radical como para volver a ganar a Mr. Infalible.