Voleibol | España 3 - Finlandia 2

España juega la final del Europeo de voleibol

La Selección de voleibol sufrió ayer en Moscú frente a Finlandia (3-2) para meterse en su primera final en un Campeonato de Europa. Se aseguró también la primera medalla en una cita de tanto relieve, y hoy, ante la gran favorita Rusia, no renuncia a nada. La oportunidad es histórica.

<b>LLANTO DE FELICIDAD. </b>Los hermanos Falasca (Guillermo de espaldas) se abrazan y lloran en medio de la felicidad de toda la Selección.
Enrique Ojeda
Actualizado a

Guillermo Falasca llevaba dos años acosado por una pesadilla deportiva. En los momentos más complicados le asaltaba la visión de aquel remate en Roma que lanzó a las nubes y que supuso la derrota en la semifinal frente a Rusia en el anterior Campeonato de Europa. Aquella frustración le ha perseguido en secreto, y con ella se ha mortificado en solitario. Por eso ayer, cuando consumó la remontada española ante Finlandia logrando el último punto (15-10) en el quinto set, se echó a llorar, de rodillas abrazado a su hermano Miguel Ángel, el cerebro que ha hecho posible que España esté en su primera final de un Europeo y que tenga asegurada, también, su primera medalla en una cita de envergadura.

España llega a la final (ante Rusia, que derrotó 3-0 a Serbia) con la condición de invicta, pero ayer le costó sudar sangre ante Finlandia, que estaba siendo la revelación. Pero si España superó la enorme crisis de juego, si fue capaz de remontar en el cuarto set un parcial que tenía más que perdido, hoy puede ser capaz de cualquier cosa.

Finlandia posiblemente jugó mejor que España, pero los de Anastasi sacaron a relucir el valor más atávico de su juego: nada de entregar un partido, nada de rendirse, autoconfianza. Chulería castiza.

Apareció Subiela.

No funcionaba Israel Rodríguez, Guillermo Falasca estaba indeciso en el ataque como opuesto, el central García-Torres hacía aguas. Anastasi fue probándolo todo, buscando soluciones desesperadas porque no era previsible que la remontada del primer juego no se repitiese en cada set. Y en eso, cuando todo estaba negro y convulso, surgió Subiela, el revulsivo para que en el cuarto set se pasase de la derrota a la esperanza, y de allí a la victoria.

El quinto parcial fue un homenaje para el veterano central Moltó (y toda su quinta) por sus bloqueos en la red, y el colofón lo puso Guillermo Falasca. Lo necesitaba él, y por eso su hermano, Miguel Ángel, le puso en bandeja el balón que decidió el partido.

Noticias relacionadas

Revancha contra los gigantes

Hace dos años España disputó en Roma la semifinal del Europeo frente a Rusia, y perdió 3-2. En el último set lo tenía todo a favor para ganar el partido, pero del 13-11 se pasó al 14-16. Fue una tremenda decepción. Dos años después llega la ocasión de la revancha ante los gigantes, favoritos e invictos anfitriones.

Te recomendamos en Polideportivo