Powell anuncia récord
En Bruselas se celebra esta tarde-noche el Memorial Ivo van Damme, penúltima reunión de la Golden League, sin la revancha esperada entre Tyson Gay y Asafa Powell, campeón y plusmarquista mundiales de los 100 metros.

Anuncio del jamaicano Asafa Powell en Bruselas, en vísperas de la quinta etapa de la Golden League: "Puedo bajar de 9.74". Es la marca con la que batió el récord mundial de los 100 metros hace pocos días, en Rieti. Declaración del estadounidense Tyson Gay, el campeón mundial, que hoy tenía cita con Asafa en el hectómetro del estadio Rey Balduino, antes llamado Heysel: "Estoy cansado y pongo punto final a la temporada". Declaración hecha pública a través de un portavoz, que dejó la puerta abierta a alguna presencia en Asia. Análisis del belga Wilfried Meert, organizador de la reunión: "Gay no quería perder. Si Powell hubiera hecho 9.98 en Rieti, en lugar del récord mundial, Tyson estaría aquí".
¿Quién rehúye a quién? Parece claro que Tyson se ha arrugado ahora, tras el récord de Powell, aduciendo fatiga por el esfuerzo mundialista. Como parece evidente que el jamaicano se echó atrás hace una semana al faltar en la Weltklasse de Zúrich, pidiendo honorarios desorbitados.
Ellos se temen y nosotros nos quedamos sin revancha. Así las cosas, los 100 de Bruselas se convierten en una contrarreloj de Asafa, en confirmar si es verdaderamente capaz de romper esos 9.74 que hizo el domingo pasado, en las series y sin rivales de relieve. Y en ausencia de presión. Como a él le gusta correr...
Hoy tendrá como adversarios al portugués Obikwelu (ganador en Zúrich) y a tres hombres que llegaron a la final en Osaka: el nigeriano Fasuba (cuarto), el británico Devonish (sexto) y el trinitense Burns (octavo). Y sobre una pista en la que, al contrario que Rieti hasta el domingo, sí se ha corrido rápido anteriormente: el récord de Bruselas lo tiene el propio Asafa en 9.87, desde 2004.
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También ataca el récord mundial el etíope Kenenisa Bekele, que tiene en el punto de mira los 26:17.53 que logró hace dos años, precisamente en el estadio Rey Balduino, el mejor del mundo para esta distancia, en el que se han logrado nueve de las catorce mejores marcas de siempre. La presencia española se limita a Higuero y Casado en 1.500 (con Ramzi y Baala) y a Quiñónez y Josephine Onyia en las vallas.
Sanya y Yelena. El duelo por el millón de dólares se reduce a la estadounidense Sanya Richards en 400 y la rusa Yelena Isinbayeva en pértiga. Sanya endulza la decepción de no haber podido correr los Mundiales (no se clasificó en los Trials) haciendo mejores marcas que las que dieron el título en Osaka y peleando por ese millón. "Estamos aquí para ganar dinero; de eso se trata", asegura sin tapujos la compañera de entrenamientos de Jeremy Wariner, jamaicana de nacimiento y atacada de vez en cuando por una variante de malaria. En cuanto a Yelena, mantiene su tiranía y vence siempre a las demás... pero no puede con su récord desde hace dos años. Es inasequible, pero menos alta.
