Atletismo | Reunión de Rieti

Powell reventó el 100

Pulverizo su récord mundial (9.74) en las series del mitin de Rieti

<b>UNA FOTO INESPERADA. </b>Ni siquiera el propio Asafa Powell esperaba el récord. En la imagen, con los tres dígitos increíbles: 9.74.
Ángel Cruz
Redacción de AS
Actualizado a

Plusmarca mundial por sorpresa. El jamaicano Asafa Powell corrió ayer en un tiempo de 9.74 (con 1,7 de viento legal a favor) en la localidad italiana de Rieti, cuando nadie lo esperaba y en una pista que jamás ha regalado en velocidad registros dignos de gourmets del atletismo. Para mayor asombro, logró el récord en las series, no en la final, cosa nunca vista en los tiempos del cronometraje automático.

Hay que remontarse a los Campeonatos estadounidenses de Sacramento, en 1968, para ver a tres balas negras, Jim Hines, Ronnie Ray Smith y Charlie Greene, bajar por primera vez de los diez segundos, con una sucesión de 9.9 manuales. En la final de ayer en Rieti, 50 minutos después del récord, Asafa corrió de nuevo a toda velocidad: 9.78, con viento absolutamente nulo.

El nuevo récord vuelve a dar vértigo, porque supone una mejora de tres centésimas de segundo (que es mucho, muchísimo, en una carrera de 100 metros) sobre el límite anterior del propio Asafa, que había hecho tres veces 9.77. Y más si se tiene en cuenta que el sprinter de Kingston se dejó ir en las cinco últimas zancadas, porque, quizá, no se sintió tan rápido como un cohete.

Powell estaba herido por aquel bronce maldito de Osaka y dolido por el estrellato de Tyson Gay, el rey de los Mundiales, al que, por cierto, aventaja ahora en marca personal en una décima de segundo. Un abismo. El viernes, en la Golden League de Bruselas, se verán las caras. Revancha estelar.

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Único velocista con récords válidos hechos en el siglo XXI

Asafa Powell es el único hombre que ha batido récords mundiales válidos del hectómetro en lo que va de siglo, porque los estadounidenses Tim Montgomery (9.78 en 2002) y Justin Gatlin (9.77 en 2006), que le precedieron en la gloria, cayeron no mucho después de sus proezas al demostrarse que sus plusmarcas estaban propulsadas por combustible prohibido. Vamos, que se dopaban concienzudamente. Montgomery, el padre del hijo de Marion Jones, involucrado en el caso Balco, y Gatlin, positivo con testosterona, pendiente de castigo a perpetuidad por reincidente. El siguiente en el ránking de siempre es otro yanqui, Maurice Greene, ya retirado, que hizo 9.79 en 1999. Recordman del siglo XX.

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