Ciclismo | Vuelta a España

Contra los elementos

Devolder, nuevo líder. Los españoles, obligados a atacar hoy

<b>EL MOMENTO DE MENCHOV. </b>El líder del Rabobank se aleja de Carlos Sastre durante la contrarreloj de ayer. El ruso había salido dos minutos más tarde que el español.
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T al y como se preveía, la contrarreloj resultó un espanto de autopista y desierto, sin apenas público en las cunetas. Y tal y como se sospechaba, perjudicó notablemente a los españoles. Sastre se retrasa ahora hasta el quinto puesto de la general, a 3:15 del liderato. Samuel Sánchez es 11º, a 4:09, y Pereiro cae hasta el 15º lugar, a 5:11. Salvo hazaña que no se puede descartar, un belga, dos rusos y un australiano se jugarán el triunfo final.

Lo más increíble es que esta trampa la haya preparado la Vuelta a España. Existe la convicción general de que las grandes carreras tratan de favorecer a sus ciclistas, pero eso no ocurre aquí, al contrario. Retirados Indurain y Olano (director técnico de la Vuelta), es evidente que nuestras estrellas (de Contador a Sastre, pasando por Valverde) son ahora escaladores de mayor o menor recorrido, pero en ningún caso contrarrelojistas. Por eso resulta imposible entender esta quijotada que nos fulmina en la primera semana con una crono que carecía de alientes deportivos y paisajísticos.

El asunto es más grave porque no parece que haya montaña suficiente para compensar esta enorme desventaja. Es cierto que a partir de hoy se encadenan dos etapas con final en alto, pero tras ellas, con más de una semana por delante, la Vuelta se deslizará hasta Madrid sin más dificultades para los contrarrelojistas que la corta y explosiva subida a Abantos.

Supongo que los parecidos con la Vuelta a Bélgica hacen que muchos consideren a Devolder, el nuevo líder, como uno de los grandes favoritos para el triunfo final. Si dejamos al margen al alemán Grabsch, ganador sideral de la etapa, hay que señalar que el ciclista del Discovery (fábrica inagotable) completó una crono magnífica, 30 segundos mejor que Menchov. Ese medio minuto le saca en la general.

Sin embargo, el ruso del Rabobank, que se permitió el lujo de rebasar a Sastre en el trayecto, es quien sale como gran vencedor de la jornada. Sus opciones se multiplican al retrasar a los escaladores. Incluso ha tomado ventaja sobre Evans (1:24 en la general), que debería ser ahora su peor enemigo porque las características de ambos son parecidas. Menchov es un ciclista ligeramente inestable, pero mucho debería patinar para perder el dominio sobre la carrera.

La esperanza. Pero no hay que rendirse. El nuevo escenario aún ofrece algunas oportunidades y el espectáculo que no favorece el mapa de ruta depende ahora de los aspirantes. Caisse d'Epargne mantiene a un sorprendente Efimkin entre los primeros (a 1:28) y tanto Karpets (3:44) como Pereiro (5:11) están todavía en situación de mucho hacer daño. Porque no queda mucho, queda poco. Sastre también tendrá ganas, aunque quizá le falte longitud y altitud. Y Samuel Sánchez vuelve a entrar en escena, después de recuperar las buenas sensaciones en al crono. Nos han invadido, pero hay suficientes bandoleros para una revolución.

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Hoy es el primer día de la reconquista. La batalla que se plantee en los primeros puertos determinará las diferencias finales. Discovery corre con dos ciclistas menos y tendrá problemas para sujetar la carrera. Quizá Rabobank dude si colaborar o no. Y por las dudas nos colamos nosotros.

Quizá la única consecuencia positiva que se puede extraer de la contrarreloj sea la rebelión. Eso queda. Devolder es un buen ciclista de 27 años pero sin experiencia de ganador. Menchov, desde que conquistó la Vuelta en 2005, se ha perdido con demasiada frecuencia. Y la motivación de Evans es una incógnita. Si lo que queríamos eran enemigos, ya tenemos tres. Ahora sólo nos faltan los valientes.

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