Ferrer doma a Nadal y busca las semifinales
Nueva York tenía fijos los ojos sobre Federer y Nadal para la final del domingo. Pero el español no estará, aunque podría reemplazarle algún compatriota. Ferrer busca hoy el pase a semifinales frente a Chela (19:00 horas) y Moyá con Djokovic (01:00).


La madrugada más feliz en la carrera de David Ferrer fue la noche de Walpurgis para Rafael Nadal Parera tras la sinfonía al atardecer del maestro Carlos Moyá. A las 01:50 horas de la ya casi madrugada del miércoles en Flushing Meadows, jungla de asfalto eléctrica y semidesolada, Ferrer remataba a Nadal en un frenesí de sprints, restos profundos y tiros largos. Nos iba a clarear el alba en la Arthur Ashe, pero no por ello David Ferrer iba a dejar de restar, pegar y vibrar: un trepidante Forrest Gump, una dinamo con pañuelo y raqueta.
¿Por qué perdió Nadal? Técnicamente, a partir del primer set, su servicio hizo agua. El segundo saque marcó una media de 87.5 millas por hora, inferior a los 140 km/hora. Siete dobles faltas, dos de ellas consecutivas, cruciales, en el 4-4 del tercer set. Ahí, Rafa tuvo ventaja para 5-4, al borde de cerrar un set decisivo, pero cedió a la presión y los aullidos de alborotadores ebrios que pedían sangre: la sangre de Nadal. Sin saque no se gana en esta pista. No a un restador del calibre de Ferrer.
Los insurrectos ya habían intentado expulsar de la pista a Richard Williams, padre de Venus y Serena, durante el duelo Henin-Serena. Al ex cartero Williams, sin sitio reservado, le echaron de la tercera fila. Él se fue a la boca de un túnel para vocear instrucciones a su hija Meke (Serena Jameka Williams) que sufría bajo el florete de Henin. "Henin hizo muchos golpes de suerte y aquí faltó mucha clase hoy", disparó Serena Meke Williams.
Sufrimiento.
La tarde había caído tras la lección de Carlos Moyá al niño Gulbis y el sufrimiento de Djokovic. Este suma casi nueve horas en pista ante Radek Stepanek y Juan Mónaco, y hoy se mide a Moyá, que le ha ganado las dos últimas veces. Cuando la gente de orden ya buscaba la cama, Nadal y Ferrer combatían por sus vidas. Rafa ganó el primer set, pero empezó a derrumbarse en físico y servicio cuando gobernaba el segundo por 2-0. Ahí, Rafa cedió su saque tres veces consecutivas, Ferrer olió sangre y empezó a restar, correr y pegar como un loco. Rafa perdió el tercero entre los alaridos de la plebe, la propia impotencia y la adrenalina desatada de Ferrer. El cuarto fue un paseo para Ferrer, que ahora llega a Chela cuando el último avión se lleva a Nadal de la jungla de asfalto.
Rafa Nadal: "No hay excusas por el físico"
"No hablaré de problemas físicos (fue atendido en mano, muslo y espalda), para que no suene a excusas. No las hay. El mérito ha sido de Ferrer. Sentí cómo se me venía encima, cuando pasé de 2-0 a 2-5 en el segundo set, tras perder tres veces el saque. No sé por qué ha sido, pero eso no puede ser. Si hubiera un avión a las cinco de la mañana, lo cogía".
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David Ferrer: "De diez partidos, me gana nueve"
"He jugado un partido perfecto, quizá el mejor de mi vida, pero los problemas físicos de Rafa han tenido que ver. Sin estas circunstancias, quizá no hubiera ganado: de 10 veces, él me gana nueve. Le gané en Stuttgart, en tierra, pero ya hace años (2004). Contra Rafa no hay estrategia, sólo concentración y tensión. Sus dobles faltas me dieron confianza".