"Disfruto ganando a rivales que podrían ser mis nietas"
24 años después de debutar en aquellos mundiales de Helsinki, en 1983, Ottey sigue competiendo. Corrió por la calle 7, paró el crono en 11.64 y no se clasificó por tiempos, pero venció a Eftimova y Pohrebnyak.


¿Cómo se siente tras haber repetido en un Mundial, 24 años después de su primera participación, en 1983, en Helsinki, primer Campeonato del Mundo de Atletismo?
No demasiado bien. La temporada ha sido difícil porque he tenido muchos problemas de lesiones, pero así hay que aceptarlo. Es la vida. Siendo sincera, creo que puedo hacer un tiempo mucho mejor.
(Ottey, siempre con sus clavos "Puma" de vieja escuela, corrió en la primera serie matinal de 100 lisos y acabó cuarta con 11.64, pero ese registro no la clasificó por tiempos. El corte estuvo en 11.50. En su serie, Merlene batió a la búlgara Eftimova y a Pohrebnyak, de Ucrania, ambas nacidas en 1988).
¿Cómo se siente cuando se enfrenta a chicas que podían ser casi sus nietas?
No me importa y me importa menos cuando les gano. Entonces sí que es para disfrutar, ¿no? Corro porque disfruto, disfruto en las pistas y con cosas como éstas. Si no, no me hubiesen visto en la calle siete. Ojalá hubiera tenido algo de viento a favor para mejorar la marca y llegar más lejos.
Será un poco duro correr sin aspiraciones de medalla para una que, como usted, siempre apuntaba a lo más alto
Sí que estaba acostumbrada a ser la número uno. Pero las medallas no son lo único. Lo he ido viendo con el paso del tiempo. Ahora, en cierta manera, correr es algo que me hace más fuerte. Hay que serlo para estar aquí, cuando han pasado 24 años desde 1983, en Helsinki, ¿no cree? Esta es la vida, nos lleva y nos trae.
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¿Cuánto ha cambiado todo desde entonces?
Hay mucho más dinero en el deporte y en el atletismo. Se ha perdido pureza y me gustaba más cómo la hacíamos antes. Pero sigo disfrutando. Correr es algo que amo.