Julio Rey se ve luchando por el podio
El qatarí Shami, favorito

La carrera de maratón que abre esta noche los Mundiales de Osaka es un puro enigma, una incógnita absoluta, una interrogación elevada al cuadrado. Más aún de lo habitual en una prueba de 42.195 metros. Y lo es porque nadie sabe en qué estado de forma están los actores principales de la función. Porque nadie conoce cómo responderán a unas condiciones climáticas extremas, con calor y humedad. Y porque, además, algunos de los grandes favoritos, como el qatarí de origen keniano Mubarak Hassan Shami son en sí mismos un misterio, porque nunca han corrido un maratón en un campeonato.
Los españoles parecen animados, aclimatados y ambiciosos. "Aquí me siento bien; he hecho una buena adaptación. Este año no me ha pasado nada raro, así que no hay excusas", dice José Ríos. "No descarto luchar por las medallas. Hay bajas que me pueden beneficiar, como la de Jaouab Gharib, el campeón mundial", comenta Julio Rey, que ya sabe lo que es subir a un podio mundialista. Garib, ganador en las dos últimas ediciones, ha renunciado tras una lesión que él mismo califica de "ligera", así que no podrá superar los dos oros de Abel Antón.
En su ausencia, el gran favorito pasa a ser Mubarak Hassan Shami, un atleta comprado por los qataríes a Kenia (allí se llamaba Richard Yatich) en 2002 y que se dedica al maratón desde hace sólo dos años, pero con resultados espléndidos: cinco carreras y cinco victorias en Viena y Venecia (2005), Praga y Doha (2006) y París (2007).
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Aquí hizo la mejor marca mundial del año, con 2h 07:19. Pero las marcas, en un clima como el de Osaka, va a ser casi lo de menos. Ganará el más inteligente, el más prudente.
Lo explica perfectamente José Ríos: "Aquí no va a ganar el que esté en mejor forma, sino el que mejor lea la carrera y mejor se habitúe a la climatología que vamos a tener". Así será.
