Felix aspira a los 4 metales que no logró Marion Jones
Al póquer Koch, Krabbe y Torrence les faltó un título

Allyson Felix pretende conseguir en Osaka algo que ninguna otra mujer ha logrado en la historia de los Mundiales: cuatro medallas de oro. La joven atleta de Los Ángeles, que tiene sólo 21 años, pretende ganarlas en las distancias de 100 y 200 metros y en las dos pruebas de relevos. Y no es descabellado que lo consiga, porque en la primera distancia tiene la cuarta mejor marca de 2007, pero con márgenes escasos entre las mejores, y en la segunda es la líder del año. En las dos pruebas por relevos, salvo caída del testigo, nadie duda de la victoria del equipo estadounidense.
Allyson, a la que sus compañeros de escuela apodaron Patas de Pollo, por la extraordinaria longitud de las piernas de una mujer que mide sólo 1,68 metros, se entrena con Bob Kersee, el gurú que dirigió en tiempos a Florence Griffith, la difunta plusmarquista mundial de 100 y 200 metros, y es la actual campeona mundial de esta última prueba.
En el Nagai Stadium de Osaka intentará triunfar allí donde fracasaron las alemanas Marita Koch y Katrin Krabbe y las estadounidenses Gwen Torrence y Marion Jones. Las tres primeras ganaron cuatro medallas, pero no cuatro oros. Marion intentó cinco victorias, pero se quedó en tan sólo una y un tercer puesto.
La germana oriental Marita Koch conquistó tres medallas de oro (200 metros y los dos relevos) y una de plata (100 metros) en los Mundiales de Helsinki de 1983. Katrin Krabbe, con la Alemania unificada (aunque era de origen oriental) alcanzó oros en las pruebas individuales y bronces en las colectivas durante los Mundiales de Tokio en 1991. En Stuttgart dos años después, Gwen Torrence, en fin, se llevó el título en el relevo largo, pero sólo pudo ser tercera en 100 metros y segunda en 200 y en 4x100.
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Por su parte, la estadounidense Marion Jones, entonces esposa del gigantesco y siempre malhumorado lanzador de peso C.J. Hunter (que ganó en La Cartuja y que posteriormente fue cazado en un control antidopaje) llegó a Sevilla en 1999 con el rifle preparado para apuntar a cinco dianas: las mismas cuatro de las otras velocistas, más la longitud. Ganó el 100 metros y fue tercera en el salto de longitud (venció Niurka Montalvo, por cierto), pero se lesionó en 200 metros y no pudo correr las pruebas de relevos. Su gozo en un pozo.
Ahora, Allyson Felix, hija de un pastor protestante experto en Evangelio Griego, y de una profesora de primaria, intentará coronarse cuatro veces en Japón. Patas de Pollo no lo tiene nada fácil, pero tampoco imposible.
