"Sería bonito ganar otra vez en mi octavo Mundial"
A Jesús Ángel García Bragado (37 años) le contemplan siete Mundiales, en los que ha ganado una medalla de oro y dos de plata en 50 kilómetros marcha. En Osaka acude al octavo, récord universal masculino.

Competirá en sus octavos Campeonatos, cifra récord para cualquier atleta del mundo. ¿Qué se siente?
Hubiera sido mejor acudir a menos ediciones y haber ganado más medallas...
Pero ha conquistado tres. No está nada mal.
La verdad es que no me puedo quejar, pero podría haber logrado alguna más. Hace dos años, en Helsinki, iba con toda la ilusión, pero no salió bien.
¿Y en Osaka?
Sería bonito repetir el triunfo de mi primer Mundial, en Stuttgart 1993, ahora que llego al octavo, pero será muy difícil. Y me daría más alegría que entonces.
En la otra edición mundialista celebrada en Japón, la de Tokio 1991, la humedad en los 50 km marcha fue del 97% y la temperatura de 25 grados. Un infierno. ¿Teme algo así?
Quizá las condiciones no sean tan extremas, pero podemos estar alrededor del 88%, con lo que la sensación de calor aumenta mucho. Existirán problemas de deshidratación y habrá que tener cuidado en escoger el ritmo más adecuado.
¿Sus favoritos?
Hay mucha gente buena. El australiano Deakes llega con el récord mundial; el francés Diniz es el campeón europeo; el italiano Schwazer es el líder del ránking y dicen que tiene 29 pulsaciones en reposo; están los chinos, algún japonés y el tridente ruso. Es complicado.
¿Piensa en volver al podio?
Dependerá de las sensaciones que tenga ese día. Nunca se sabe. En la última edición mundialista me sentía capaz de ganar y luego fui incapaz de acercarme a la cabeza.
¿Está recuperado de su operación en la cadera?
Tengo alguna molestia y alguna tirantez, pero nada grave. Ya estoy acostumbrado. De vez en cuando me infiltran un ácido para lubricar la pelvis. Es una especie de Tres en Uno. (Risas)
¿Su título de Stuttgart es el recuerdo más bonito?
Desde luego. Es la mejor victoria de mi carrera. También guardo buen recuerdo de mi victoria en la Copa del Mundo de 1997 y de la plata en los Europeos del año pasado, pero nada comparable.
Noticias relacionadas
Allí también ganó Valentí Massana, su técnico actual.
Sí, es curioso. Sería bonito volver a ser campeón con él como entrenador.
