Kashechkin fue cazado en un control pagado por Unipublic
El kazajo estaba en la 'lista negra'


La Vuelta a España se ha propuesto que ningún caso de dopaje empañe la edición de este año después de los sobresaltos de Vinokourov, Moreni y Mayo en el pasado Tour de Francia. Por eso, desde el mismo momento en que tuvo en su mano la preinscripción de los equipos, la puso en conocimiento de la Unión Ciclista Internacional para que se intensificaran los controles sorpresa. Este año, la organización de la ronda española ha destinado una partida extraordinaria de 180.000 euros (30 millones de las antiguas pesetas) para luchar contra el dopaje y realizar unos 80 controles sin previo aviso antes de la carrera que son efectuados en colaboración con la Agencia Mundial Antidopaje (AMA), las distintas federaciones nacionales y las agencias antidopaje nacionales.
Después de saber que Vinokourov había dado positivo por transfusión homóloga (dos tipos de glóbulos rojos en su cuerpo, lo que indicaba que le había sido suministrada sangre enriquecida de otra persona), las sospechas se orientaron hacia su lugarteniente kazajo.
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El 1 de agosto, técnicos antidopaje se desplazaron hasta la localidad turca de Belek, donde se había perdido Kashechkin (su mánager Marc Biver declaró no saber que estaba allí) para tomarle muestras de sangre. Y cantaron bingo. El tercer clasificado en la Vuelta 2006 también se había sometido a transfusiones sanguíneas para mejorar su rendimiento, una práctica considerada dopaje y que se hizo tristemente famosa a raíz de la Operación Puerto, en la que se confiscaron un centenar de bolsas de sangre.
Este control era uno de los financiados por Unipublic para asegurar la limpieza de la ronda española.