Contador: "El despiste fue para dar emoción"
Armstrong seguirá al madrileño en la contrarreloj.

Alberto Contador sonrió al fin. Lo hizo tanto en la salida de Cahors como en la llegada de Angulema, justo en el punto exacto en el que hoy finalizará la contrarreloj. Ni los tres segundos que perdió tontamente en la meta con respecto a Cadel Evans le ensombrecieron el rostro feliz: "Iba a rueda de Evans pero se me vinieron encima dos ciclistas más y me retrasaron. Cuando reaccioné ya era tarde. No pasa nada Es para darle emoción. Fue sólo un despiste que espero no tenga trascendencia una vez finalizada la contrarreloj". Incluso se atrevió a bromear, a poner, como reconoció, "cara de maillot amarillo", y a pedir a los periodistas que sonriéramos un poco más ante el espectáculo que se está a punto de vivir.
El madrileño se presenta con 1:50 de ventaja sobre el australiano y una ayuda extra que le llegará casi desde las estrellas: Lance Armstrong. El siete veces campeón del Tour estará en el coche de Johan Bruyneel, director deportivo del Discovery Channel, y acompañará a Contador en el recorrido de la crono. "Es importante para mí que esté acompañándonos. Será muy emocionante y una motivación", dijo.
Preparación.
Descuenta las horas hasta que llegue el momento de subir a la rampa de Cognac. Siente que la gente está con él. Pero aun así no va a cambiar nada de lo que sería una contrarreloj de "rutina" para él. "Descansaré y mañana madrugaré para ir pronto a reconocer los 30 últimos kilómetros del recorrido. Habrá tiempo para todo", apunta.
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El 28 de julio debería representar un punto de inflexión en su carrera deportiva. Lo reconoce hasta el punto que Contador habla de "cambio de vida" cuando sospecha que es capaz de aguantarle el tirón a Cadel Evans: "Estoy a punto de vivir el día más difícil de mi carrera. Espero salvarlo para que me pueda cambiar la vida. Tengo el maillot y debo defenderlo. Es mi obligación".
El tercero en discordia en la lucha por la general es el estadounidense Levi Leipheimer, que ayer también se despistó en el corte final que metió a Evans en el grupo de los que entraron con tres segundos de ventaja. El norteamericano sabe que su compañero Contador tiene los galones. "Él es el que debe ganar el Tour. Yo sí que iré al máximo pero sabiendo que estoy demasiado lejos como para que le quite el sitio. Tiene que ser el amarillo", piensa el tercero en discordia. Entre los españoles también hay lío: Sastre y Zubeldia se van a jugar la cuarta plaza.