"Me vacié y lo pagué en el último kilómetro"
Alberto Contador bajó el Aubisque casi a las siete de la tarde en el asiento trasero de un coche del Discovery. En aquellos momentos no podía sospechar que el Rabobank iba a expulsar del Tour a Rasmussen, entonces líder.

Le fue imposible dejar a Rasmussen
Lo intenté a toda costa, sabiendo incluso que si no me movía hasta el final podía conseguir la victoria de etapa. Pero había que intentarlo porque se lo prometí a la gente. Valía la pena vaciarse para recuperar un tiempo con el mejor escalador. Sacrificar la victoria parcial no me ha servido pero tengo la satisfacción de haber luchado por aquello que prometí.
Por dar un buen espectáculo, ¿no es así?
Sé que lo hemos dado, sí. Al final, Rasmussen se ha ganado el Tour en la carretera. En las montañas se ha mostrado intocable, no hay nadie en el Tour que actualmente pueda hacerle sombra en las etapas de montaña, como se ha podido ver.
(Hay que insistir en que el corredor español desconocía entonces lo que iba a ocurrir horas después con su rival).
¿No le vio flaquear en el Aubisque?
No. Controló muy bien la carrera. Yo tampoco tuve un buen día. Me di cuenta desde la mañana. Pasé la etapa como pude e intenté dar el máximo.
¿Está desengañado?
No. Me quedo con el bonito Tour que he hecho y con el espectáculo. La gente ha disfrutado aquí y en España.
La afición ha estado con usted desde el principio.
He alucinado con la etapa de hoy, con las decenas de pintadas en la carretera con mi nombre. La gente ha creído en mí. Por eso no estoy descontento. Sé que tengo 24 años y que me quedan muchas oportunidades de aquí en adelante. Volveré al Tour para intentar ganarlo.
Felicidades pues.
Gracias. No me gusta conformarme pero estoy satisfecho. Cuando faltaban siete u ocho kilómetros decidí dar el todo por el todo. Leipheimer me hizo un gran trabajo. Sin embargo yo tuve el día malo. Lo salvé lo mejor que pude. El otro día en el Peyresourde aguanté tan bien porque era más tendido y no tan largo, en cambio el Aubisque no perdona. Es uno de los grandes puertos del Tour.
¿Le fallaron las piernas?
No me sentí como en otros días. Quizá es que me deshidraté. Me vacié tanto que lo pagué en el último kilómetro, y perdí tiempo con Rasmussen. El Tour no se ha acabado todavía para mí. Tanto Evans como Leipheimer son grandes contrarrelojistas. El sábado tendré que hacer un buen trabajo para conservar la segunda plaza. Espero conseguirlo porque sería la guinda a tres semanas inolvidables para mí.
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¿Qué opina del positivo de Vinokourov que ha revolucionado el Tour en las últimas horas?
Pues que es una muy mala noticia. Espero que no enturbie lo que está siendo un Tour emocionante ni que manche un deporte que es tan bonito y del que disfruto tanto. Es una lástima que estas cosas sucedan.