El PGA, última ocasión de García y Woods en 2007
Del 9 al 12 de agosto se juega el cuarto 'major' del año


El 2007 no está siendo un año prolijo, en cuanto a títulos se refiere, para Sergio García y Tiger Woods. Concluyó el Open Británico, el tercer major de la temporada, y ninguno de los dos protagonistas se alzó con el título. Al español le faltó un putt antes del desempate con Padraig Harrington, y la prensa inglesa habló de "mala suerte" y de "falta de sangre fría", según señaló The Guardian. El mismo mensaje que lanzó el prestigioso diario francés L'Équipe, que achacó la derrota del castellonense a la falta de concentración en los putts durante todo el recorrido. A Sergio le tembló el pulso en la última jornada. Otra vez los domingos, coincide la prensa inglesa, que elogia el triunfo de un irlandés 50 años después, y que un europeo no ganaba un major desde 1999.
Para Tiger Woods, este Open Británico ha significado otro varapalo en esta temporada, en la que no ha sumado ningún Grand Slam, algo inusual en el golfista más laureado de los años últimos.
El Masters de Augusta, el primero de los majors en celebrarse, fue para su compatriota Phil Mickelson, quien logró su segunda chaqueta verde en tres años y el tercer Grand Slam de su carrera. El US Open fue para el excéntrico argentino Ángel Cabrera, y Padraig Harrington se llevó el ya mencionado Open Británico.
Quedan tres semanas para la disputa del PGA Championship (del 9 al 12 de agosto en el campo de Southern Hills, en Oklahoma), y será la última oportunidad para que Sergio García y Tiger Woods no se vayan de vacío esta temporada.
Primer duelo.
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Curiosamente, el PGA fue donde ambos golfistas se batieron en duelo por primera vez. En su estreno como profesional, Sergio García amedrentó al Tigre en 1999. Ambos protagonizaron un mano a mano espectacular (es conocido el famoso golpe del árbol del español) que acabó con la victoria del estadounidense.
Pese a la derrota en Carnoustie, Sergio García demostró el pasado fin de semana la clase que tiene, aunque su irregularidad sigue jugándole una mala pasada. A Tiger no le queda otra salida que ganar (ya lo hizo el pasado año) para no quedarse en blanco. Todos los ingredientes se juntan en el PGA, el último major.