Golf | Open Británico

Sergio García no remató en el Open Británico

Lo tenía ganado y luego perdido. Cuando ya era casi imposible, Sergio García volvió a tenerlo a tiro, pero falló el golpe decisivo en el último hoyo. El irlandés Padraig Harrington renació de las aguas y le derrotó en un desempate en el que el español perdió por un putt que hizo 'corbata'.

<b>¡OTRA VEZ NO! </b>García lamentó haber perdido otra oportunidad.
Actualizado a

Si el golf fuese como el fútbol, hoy escribiríamos que Sergio García perdió la Champions League en los penaltis, tras haber empatado el partido. Si el golf fuera como el tenis, diríamos que se quedó sin Wimbledon en el tie-break. Pero como el golf es golf, quizás el más injusto de los deportes, hay que poner que García volverá otra vez a Borriol (Castellón) sin el Open Británico, sin su primer grande y sin poder sustraerse a la maldición de los domingos que pesa sobre él.

Estaba dicho la víspera del gran día: Sergio tiene este British a tiro. Pero la que hubiese tenido que ser su jornada de gloria se convirtió en una pesadilla. Fue como un drama en dos actos. De principio a fin. El escenario, Carnoustie, al sureste de Escocia, sede del 136º The Open. El primer episodio tenía como actor principal a García, que salía al escenario como líder destacado, con tres golpes de ventaja ante Steve Stricker y de seis sobre un pelotón de secundarios ávidos de arrebatarle el preciado trofeo. En el segundo acto hubo sólo dos protagonistas: el español y un irlandés, Padraig Harrington, el mejor de una jauría de perseguidores de la que se fueron cayendo el coreano Choi; los estadounidenses DiMarco, Furyk, Cink y el propio Stricker; el surafricano Els y el argentino Andrés Romero.

El número uno del mundo, Tiger Woods, nunca estuvo en condiciones de unirse a la lucha por la jarra de plata con que se premia al ganador de su torneo más añejo. Ni el australiano Richard Green, que por la mañana había dado el bombazo con 64, igualando el récord del campo y acabando con -6. Tampoco Miguel Ángel Jiménez, que acabaría en un meritorio 12º puesto (-2).

García, el ex Niño de 27 años, empezó bien su tarea (birdie en el 3), pero conforme avanzó en el recorrido fue sumando bogeis (el 4, el 7 y el 8), a no gustarse con su belly put y a husmear que aquel no iba a ser su día. Por contra, para Harrington, de 36 años, iba a ser un domingo de furia. Tras ponerse -9, un golpe menos que García, solo ya ante el 18 y a un paso también de su primer major, rememoró lo ocurrido con el francés Van de Velde en 1999, cuando, con tres golpes de ventaja sobre el escocés Lee Westwood, se fue al agua y a un búnker antes de ir al desempate... para perderlo.

Noticias relacionadas

Al agua.

Ayer ocurrió lo mismo, aunque con desenlace distinto. Harrington se fue ¡dos veces! al agua en el último hoyo, pero fue capaz de emerger con sólo un doble bogey. Sergio, que venía detrás, jugó el 18 con un golpe de ventaja. Sin embargo, su segundo impacto se fue al búnker y necesitó dos putts. El putter, su gran aliado del primer día, le jugó una mala pasada: la bola hizo corbata y le forzó a un playoff de cuatro hoyos. En éste, el irlandés se mostró más fuerte (2 arriba desde), aunque permitió un nuevo drama en el 18. Sergio se la jugó con el driver y de dos llegó a green. Con birdie forzaba otro empate. Pero le salió otra corbata. Y, con ella, el irlandés se hizo un British.

Te recomendamos en Polideportivo