Vlasic subió a los cielos y rozó el récord mundial
La croata hizo la mejor marca del año en altura (2,05)

Bello fin de fiesta en un repleto estadio Vallehermoso. Fiesta de despedida con unos apasionantes instantes finales: en la luneta de altura la croata Blanka Vlasic intentaba el récord mundial de altura; en el pasillo de longitud la rusa Tatiana Lebedeva volaba más allá de los siete metros y en el círculo de lanzamientos Mario Pestano ponía en apuros al lituano Virgilijus Alekna en disco. Último capítulo de Vallehermoso, digno de su historia.
En altura, Vlasic saltó a la primera 2,05 metros y estableció la mejor marca mundial del año, que le pertenecía con un centímetro menos. La balcánica mandó colocar el listón en 2,10, atentando contra el récord mundial (2,09) que la búlgara Stefka Kostadinova saltó hace nada menos que veinte años en los Mundiales de Roma. La visibilidad era mala, porque la iluminación artificial de Vallehermoso se ha quedado también vieja, pero Blanka no desmereció y dio la impresión de que tiene esos 2,10 a su alcance. Quizá dentro de no mucho.
Al mismo tiempo, Tatiana Lebedeva festejaba su 31 cumpleaños (happy birthday por megafonía y ramo de flores a cargo de la organización) saltando 7,15 metros, segunda mejor marca mundial del año, tras los 7,21 de su compatriota Lyudmila Kolchanova. Muy bien Concha Montaner, con 6,84, en una pista en la que se encuentra muy a gusto.
Y en disco, Mario Pestano pretendía cortar la racha de 34 victorias consecutivas de Virgilijus Alekna, y de hecho fue en cabeza hasta el cuarto tiro (66,33 metros por 66,19), pero no pudo resistir el contraataque del campeón olímpico, mundial y europeo, que en el quinto tiro sentenció con 68,74 y sumó su 35 triunfo seguido, la mayor racha entre los atletas en activo.
Un buen mitin, pese a las ausencias de los pocos atletas carismáticos que tiene el atletismo actual, y a pesar del fuerte viento contrario que destrozó las marcas de velocidad. Un aplauso, ya sin atletas, despidió a Vallehermoso.
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Adiós y gracias, Vallehermoso
El estadio Vallehermoso echa el cierre, será derribado y se edificará uno nuevo. La espera será larga, porque no está previsto que entre en funcionamiento hasta 2010. Tendrá ocho calles de cuerda, con lo que podrá volver a acoger campeonatos de España, desterrados de aquí desde hace años, y formará parte de un complejo polideportivo, abierto también a los vecinos de la zona. Por aquí volverán a pasar los mejores atletas del mundo, que brillarán en un estadio bello y funcional. Pero todo el mundo se acordará de este que hoy cierra las puertas. Gracias y hasta siempre, viejo.
