La lluvia y el frío paralizaron a Gay en los 100 metros
Venció con una marca de 10.13

Tyson Gay dijo en vísperas de la reunión de Sheffield que podía hacer récord mundial "si las condiciones son buenas". No lo fueron. La de ayer en la ciudad británica fue una tarde lluviosa, desapacible y fría, y con un viento que se puso de cara en los 100 metros. Todo lo contrario de lo que necesitan los músculos de un velocista.
Además, Tyson salió rematadamente mal, y no por las 146 centésimas que tardó en despegar de los tacos, que eso fue lo de menos, sino porque sus primeros apoyos, los que lanzan a un sprinter, carecieron de dinamismo. Se quedó atrás y mediada la carrera su victoria corría peligro, pero cambió con decisión y se fue con mucha facilidad hacia el triunfo. Un triunfo raquítico, eso sí, porque paró el crono en 10.13, que a estas alturas de la película, y visto lo que se ha visto, suena a malo de solemnidad.
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En las vallas altas triunfó con comodidad el chino Liu Xiang, pero los registros tampoco brillaron en la tarde gris de Sheffield. En 3.000 metros, triunfo del etíope Kenenisa Bekele, que demarró a falta de dos vueltas y media y destrozó literalmente al australiano Craig Mottram, el único blanco que de vez en cuando supera a los africanos.
En la última prueba de la reunión, la de 400 metros, corrían en la misma serie el campeón mundial y olímpico, Jeremy Wariner, y el paralímpico Oscar Pistorius, con prótesis en ambas piernas. Fue un desastre: Wariner se trastrabilló en la salida y se retiró, dando la sensación de que no quería correr, y Pistorius llegó último y, además, fue descalificado, se supone que por pisar por la calle de dentro.
