Guillermo Falasca

"Me voy a Corea porque la oferta es irrechazable"

Tiene 29 años y es el opuesto de la Selección, donde ha reemplazado a Rafa Pascual incluso en su jerarquía. Máximo anotador de la Liga Europea ganada por España, también le han elegido el más valioso. Hoy está en Corea del Sur para que le presente su nuevo equipo, el LG de Seúl.

"Me voy a Corea porque la oferta es irrechazable"
Enrique Ojeda
Redacción de AS
Actualizado a

Tienen buen ojo los coreanos. Le fichan y a los pocos días le eligen a usted el mejor jugador de la Liga Europea.

Había tenido otros premios individuales, aunque lo de Portimao ha sido maravilloso: para España la Liga Europea, y además me he llevado los premios de máximo anotador y jugador más valioso. ¡Perfecto!

Las malas lenguas dicen que usted suma tantos puntos porque tiene enchufe con su hermano, el colocador.

En la Selección estamos jugando un balón muy técnico, y mi hermano es el colocador y me conoce. Para que funcione es necesaria una buena recepción y que los centrales fijen a los bloqueadores. Luego llega mi batida. Ahora bien, sin mi hermano también he tenido grandes temporadas.

¿No le da un poco de reparo irse a jugar dos años a Corea del Sur?

¿Reparo? En todo caso sería envidia de otros deportes, porque en el fútbol, el baloncesto o el balonmano españoles no es necesario emigrar; tienen unas ligas competitivas y buenos salarios. En el voleibol lo que nos toca a todos es hacer la maleta para progresar.

Lo digo porque Corea suena a algo muy lejano, diferente, como una aventura. ¿No le parece?

Tengo 29 años y toda mi vida la he pasado de aquí para allá. Nací en Argentina pero de niño mi familia se instaló en Málaga. En once temporadas como profesional, he jugado cinco años en España, tres en Italia, dos en Bélgica y uno en Francia. Por eso cuando se me abrió la posibilidad de jugar en Seúl me pareció una buena posibilidad para mi carrera. A estas alturas contemplo Corea como un mercado más.

Pero lo habrá sopesado con su mujer, habrá preguntado, se habrá informado... En fin, no parece que sea el destino de cada día.

Cuando se lo dije a mi mujer se mostró encantada, porque a ella le gusta lo exótico. Se ilusionó. Hablé con Rafa Pascual, porque él jugó en Japón, y también me animó. Y, además, recogí información y no veía inconvenientes para aceptar una oferta que, por otra parte, era irrechazable en lo económico.

¿Cheque en blanco?

Tanto como eso, pues no. Pero además de un salario importante que me reservo, el contrato estipula cuatro viajes de ida y vuelta Madrid-Seúl, un apartamento, coche con chófer, y una asistenta para mi mujer y mi hija pequeña.

¿Qué le piden a cambio?

En la Liga de Corea los equipos sólo pueden tener un extranjero, por tanto tienen mucha responsabilidad. Y lo que fichan son opuestos; es decir, jugadores que garanticen puntos de remate y de saque. Eso es lo que me han pedido.

¿Sabe que allí la carne de perro es un plato muy apreciado?

Cada país tiene sus costumbres, aunque si se trata de comida no hay obligación de probarlo todo. Creo que voy a un país asiático muy evolucionado y que voy a vivir en una ciudad importante y adelantada. No hay prejuicios a la hora de afrontar este reto.

¿Deportivamente baja un escalón?

Tampoco lo creo. En la Copa del Mundo y el Mundial de Japón nos tocó jugar ante Corea y aunque físicamente no están muy dotados, defienden y hacen un buen juego. Nos creaban problemas.

¿Seguirá acudiendo a la Selección?

¡Claro! Ahora tenemos dos objetivos inminentes: el Campeonato de Europa y el Preolímpico. Aunque está muy complicado, aún tenemos opciones de estar en Pekín.

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Al lado de su casa de Seúl.

Pues nada, si vamos a los Juegos, a la vuelta todos invitados a mi apartamento.

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