La maratoniana venció al cáncer

"Me han detectado un cáncer de piel cuya gravedad aún no conozco. En cuanto sepa el diagnóstico, lo comunicaré", anunció la estadounidense Deena Kastor en su página de internet. La maratoniana de 34 años, bronce olímpico en Atenas y líder mundial en el año 2006 (2h 19:36, cuarta mejor atleta de la historia), cumplió su promesa poco después. "Mi dermatólogo me ha confirmado que los tres puntos cancerígenos que tenía han sido removidos. ¡Qué alivio!".
Noticias relacionadas
Y a continuación pasaba a describir sus últimos entrenamientos, como si tal cosa: "He hecho seis series de un kilómetro y las dos últimas en un tiempo de 2:49. Eso presagia unas buenas marcas en 5.000 y 10.000 metros este verano". El maratón lo deja para el año que viene en los Juegos de Pekín.
Deena es el último ejemplo de victoria ante la enfermedad de una atleta de élite. Viene a la memoria la epopeya de la rusa nacionalizada sueca Lyudmila Engquist-Narozhilenko, la mejor vallista de los años noventa, campeona mundial en Tokio 1991 y Atenas 1997 y olímpica en Atlanta 1996. Contrajo un grave cáncer en su pecho derecho en 1998, se sometió a cuatro dolorosísimos tratamientos de quimioterapia, regresó a la competición y fue bronce en Sevilla 1999. Antes, por cierto, había dado positivo por nandrolona..., pero esa es otra historia.
