Caisse d'Epargne revisó en los Pirineos el inédito Balés
"Aquí vamos a reventar todos", comentaron los ciclistas

Saint Gaudens, centro neurálgico del Alto Garona, despierta bajo un manto de lluvia y un frío casi invernal. Los Pirineos franceses ya se preparan para recibir al Tour en poco más de un mes. La élite del Caisse d'Epargne lleva concentrada allí desde el jueves y estará hasta hoy revisando el recorrido de las tres etapas pirenaicas (22, 23 y 25 de julio). Ayer tocaba recorrer los últimos 100 km de la jornada de Loudenville, con el ascenso a Menté, Peyresourde y el inédito Balés, de categoría especial.
En las faldas del Aspet, tres coches del Caisse d'Epargne escoltan a sus nueve ciclistas. Toca abrigarse. Valverde suspira: "Con el calorcito que hace en Murcia". Pereiro le replica: "Esta lluvia la tengo yo muy vista en Galicia".
Noticias relacionadas
El entrenamiento arranca con unos problemas de Valverde con su bici. Los 11 km de ascensión a Menté se hacen duros. Y luego el desconocido Balés. Los 19 km a más de un 6% de desnivel medio se hacen interminables. "Sólo hay un respiro a seis de la cima. Aquí se van a hacer muchas diferencias porque, además, el suelo es muy rugoso y se agarra como un chicle", dice Iván Gutiérrez.
La pista forestal y el asfalto desgastado por las piedras que inundan los arcenes convierten esta ascensión en un drama. "Sus últimos tres kilómetros con viento de cara romperán la carrera", ", según los ciclistas. Arriba, a 1.755 metros, un monolito con una llave olvidada por alguien espera a la grupeta. "Es la llave del puerto", comenta Pereiro, chorreando sudor. Valverde y Fran Pérez llegan los primeros, bromeando. "¡Jo! Después del Mont Ventoux ya viene este puerto Es durísimo. Aquí vamos a reventar todos".