El Desafío salvó el primer match-ball en semifinales
El ESP-97 logró su segunda victoria sobre el NZL-92 (4-2)


Como si de un partido de tenis se tratase el Desafío Español volvió a ganar ayer y salvó el primer punto de partido frente al New Zealand en su semifinal de la Copa Louis Vuitton. Ahora, con 4-2 en el marcador, dispone de tres más para realizar una verdadera proeza; un reto casi imposible: el llegar a la final del torneo. Soñar es gratis.
En un momento duro, en el que las críticas volvieron a aparecer hacia el equipo después de las dos últimas derrotas frente a los kiwis, inflamadas por los desafortunados reproches del estadounidense Matt Wachowicz al equipo de meteorología español, volvió a salir la casta de los hombres del ESP-97 y se volvió a ganar la salida de la regata, una premisa clave para batir al NZL-92.Esa buena salida provocó que la presión de jugarse la partida a una sola carta se quedase atrás. Casi 130 metros de ventaja dos minutos después de la salida puso alas en el equipo de popa español. John Cutler y Luis Doreste milimetraban las rachas buenas de viento y Jablonski guiaba con seguridad el barco ante el ataque de los neozelandeses. Barker sólo pudo acercarse, en dos ocasiones, a unos 15 metros del barco español.
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El reto estaba en pasar por delante en la primera boya. El NZL-92 echaba al ESP-57 fuera de la layline (línea que delimita el rumbo directo hacia la boya), pero la respuesta del Desafío fue una virada rápida y doce segundos por delante al final del primer tramo. A partir de ahí, evitar el cuerpo a cuerpo con los kiwis y mantenerles detrás, decidió la victoria. Mañana se verán de nuevo las caras con otro match-ball en juego.
Quien ya no verá más los campos de regatas de Valencia será el BMW Oracle Racing, eliminado (5-1) por un fantástico Luna Rossa. Una humillación que puede provocar el despido del intocable Chris Dickson del sindicato estadounidense. Ellison se ha cansado de él.