El Desafío acabó destrozado por las viradas de los kiwis
Luna Rossa gana a BMW (3-1)


El Desafío Español pagó muy cara su victoria del pasado miércoles sobre el Team New Zealand. Despertó al gigante kiwi en el único momen to en que los de Dean Barker parecieron algo humanos.
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Y ayer, la respuesta fue demoledora: victoria neozelandesa y 3-1 a su favor en las semifinales. En la regata ganada por los españoles, estos les superaron en el primer tramo del recorrido en 14 segundos, sin apenas batalla (3 viradas cada barco). Ayer el NZL-92 ya salió por delante, apenas cuatro segundos, pero esta vez fueron a buscar al ESP-97 y le sometieron a una guerra de viradas que destrozó los nervios de los españoles. Jablonski y sus hombres plantaron cara, pero después de 29 viradas neozelandesas y 28 españolas, la contienda se había descantado totalmente del lado de los primeros, pasando por la primera boya con 25 segundos de ventaja. Y, hasta hoy, nadie que ha ido por detrás de Barker le ha podido superar en la meta.
Mientras el Team New Zealand cumple los pronósticos, el Luna Rossa del australiano James Spithill sigue humillando al BMW Oracle estadounidense (3-1). Ayer volvió a ganar con una lección de táctica del pentacampeón olímpico brasileño Torben Grael que desmanteló el planteamiento del neozelandés Gavin Brady, táctico del barco estadounidense. Grael ordenó a Spithill, después de ganar la salida, plantar batalla a la embarcación de Chris Dickson en la primera ceñida, ganando 12 segundos de ventaja al paso por la primera boya. Después empezó a separarse lateralmente de su rival, llegando a estar a casi tres kilómetros de él, evitando el duelo para mantener su derecha y derrotarle por casi medio minuto. Por tanto, hoy puede ser una jornada decisiva si los italianos logran el triunfo de nuevo.