Día grande con trabajo de equipo
Día grande para la vela española. Otro más. Ganar a Nueva Zelanda es un hito en la historia de nuestro deporte, pero, sobre todo, y pensando a corto plazo, demuestra que el Desafío es competitivo y puede pelear con cualquier rival. La victoria de ayer creo que debe definirse como un triunfo de equipo. Desde la gente de mantenimiento que trabajó durante toda la noche para realizar algunas modificaciones en el barco de cara a la regata, hasta el equipo de meteorología, que leyó perfectamente las condiciones del campo de regatas, pasando por toda la tripulación. Y aquí incluyo a la de los dos barcos, puesto que ayer por la mañana el ESP-97 navegó con su hermano mayor, el ESP-88, antes de la regata. En sí la regata se explica como un cúmulo de aciertos de nuestro equipo. El día que se oficializó que Nueva Zelanda sería nuestro rival escribí en esta columna que si hacíamos una buena salida y teníamos vientos medios, podíamos pelear el triunfo.
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Ayer ocurrió eso. Se acertó en la salida, en la que logramos penalizar a los kiwis, se escogió el lado bueno en la primera ceñida y aguantamos bien la popa. Elegimos la baliza buena y volvimos a subir por el mejor sitio en la ceñida. Las maniobras fueron ejemplares. En resumen, día grande para la vela española, pero espero que no el último. El martes estábamos enrabietados y ayer felices. Somos ambiciosos y podemos ganar si no cometemos fallos.
Santi López Vázquez es estratega del Desafío.