Tenis | Masters Series de Roma

Los rivales de Nadal ya son sombras y ceniza

Humilló a González para hacer historia con su tercer título en Roma

Rafa Nadal celebra su victoria en Roma
Alejandro Delmás
Importado de Hercules
Actualizado a

Sombras y ceniza en el crepúsculo rojo del Foro Itálico de Roma, el Foro que construyó Benito Mussolini, cuando el Estadio Olímpico de 1960 se llamaba "Estadio de los Cipreses". Ante Rafael Nadal, emperador, Duce o gladiador supremo de la tierra batida, las sombras y ceniza son, en la tarde encendida, todos los demás jugadores de la ATP.

Y las pálidas estatuas atléticas de mármol de Carrara, talladas en el régimen mussoliniano, vigilan el Foro: pensativas. ¿Quién puede detener a Nadal El Victorioso, este Nadal Invencible que podría ser otra estatua de mármol?: mármol animado, triunfante, rojo...

Paliza.

En sólo 84 minutos, escarmentado por Davydenko, Nadal hiló su triunfo consecutivo número 77 en tierra batida. Ante Rafa El Invencible, González ni fue Caballo Loco, ni Mano de Piedra. Fue González El Breve. O El Inexistente.

La paliza, con Nadal tirando profundo desde el principio fue el tercer título consecutivo de Nadal en Roma: nadie lo había hecho. La leyenda Santana entregó el trofeo a Rafael Nadal, emperador de la tierra. González se aceleró y se suicidó. Acertó Davydenko, que prevenía al chileno contra un juego rápido: "Será su perdición si lo hace. Fernando debe cargar a velocidad media sobre el revés de Nadal", dijo el ruso. Y lo clavó. Nadal fue magnánimo. Si baja el pulgar en ese Foro que era Coliseo, Rafa quizá hubiese abrumado a González.

Menos de dos semanas para Roland Garros. Y ahora, ¿qué? Llega Hamburgo. Federer, impotente ante el mármol animado de Manacor (como González y todos), está desesperado por su perra temporada, y acaba de despedir a Tony Roche, gran entrenador, pero no un druida o un hechicero.

Los argentinos, Cañas, Nalbandián, Chela, ni llegan a semifinales en los Masters Series en tierra. Berdych, Blake, Youzhny, González, problemas para Nadal en pista dura por su aceleración de bola, pierden peso y munición en tierra. La flor y nata de la Armada española, Ferrer, Robredo, Ferrero, Moyá, navega en bergantín ante los pepinazos altísimos del acorazado de Manacor.

Y encima, el acorazado Nadal no descansa. Lo quiere todo. Sports Illustrated lo podía haber reporteado como el prototipo futurista de jugador imbatible en tierra. "Boia chi molla", "Canalla el que abandone", era el lema de Mussolini y sus estatuas. ¿Qué es este tremendo, heroico Nadal? Jamás abandona. Nunca molla. Ante él, en su tierra, sólo van quedando sombras y ceniza.

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Rafa Nadal: "Antes de ir, me dí una ducha fría"

"Estaba bastante cansado de la semifinal ante Davydenko, así que antes de ir a jugar me dí una ducha fría, porque en el entrenamiento de la mañana estaba cansado mentalmente. Después, he ido a la pista con ese cansancio, pero mucho más concentrado. Deseaba jugar agresivo y no permitir a González entrar en la pista, así que le jugué bolas muy profundas: quizá ahí ha estado la clave de un resultado que podría ser inesperado. También ayudó González, con algunos errores que cometió. Ganar en Roma tres veces seguidas es casi un sueño. No sé los motivos de la ruptura entre Federer y Tony Roche, y no quiero entrar, pero juntos han obtenido buenos resultados".

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