"Más ciclistas deberían colaborar con la Justicia"
Ignacio Ayuso y Víctor Cordero analizaron en AS el ciclismo actual

La plana mayor de Unipublic visitó ayer AS y no era mal momento. Faltan tres días para el comienzo del Giro de Italia, poco menos de dos meses para que arranque el Tour y cuatro para el inicio de la Vuelta a España. Es decir, se acerca el momento de la verdad de la temporada ciclista. Sin embargo, a estas alturas, cuando todo deberían ser expectativas deportivas, se repiten con insistencia las viejas sospechas. Ivan Basso, último ganador del Giro, admite su culpa en la Operación Puerto y luego recula. Caisse d'Epargne retiró ayer de la preinscripción para el Giro a dos implicados en la citada Operación: Rubén Plaza y Tino Zaballa. Y todavía no se ha declarado un vencedor oficial del pasado Tour de Francia
Víctor Cordero, director general de la Vuelta a España, analiza así la situación. "Ullrich se ha retirado, Basso cumplirá una sanción de al menos un año... Fuera de España se sienten más perjudicados y ven que aquí, donde se destapó todo, los ciclistas siguen corriendo amparados en la presunción de inocencia. Lo cierto es que se hace muy complicado explicar que aquí no pasa nada".
El panorama es delicado. "Durante el último Dakar, los principales patrocinadores del Tour se reunieron una noche con los organizadores de la carrera en una jaima para advertir de su abandono si aparecen nuevos casos de dopaje en la prueba". Está claro: nadie quiere vincular su marca a una competición que once meses después todavía no reconoce un campeón.
"No se puede descartar que cualquier día en Francia o en otros lugares denuncien a ciclistas españoles implicados en la Operación Puerto por participar en carreras que se disputen en esos países".
¿Por qué no se aclara entonces si esos ciclistas han incurrido o no en fraude deportivo? No es sencillo. En febrero de 2006 la Guardia Civil inició una operación contra el dopaje que, tras la incautación de unas 200 bolsas de sangre y sustancias dopantes, tuvo como consecuencia la redacción de un sumario que implicaba a 58 ciclistas. El pasado mayo, sin todavía vigencia de la nueva Ley Antidopaje, un juez dictaminó que no encontraba los hechos constitutivos de un delito contra la salud pública, el único que podía juzgarse según la legislación anterior.
Aunque la sentencia está recurrida por la fiscalía, los implicados españoles disfrutan de una especie de limbo legal. De modo que, sin colaboración de los ciclistas y ante la pasividad de la UCI, son los organizadores de las carreras los que imponen las reglas del juego. "Necesitamos ciclistas valientes que colaboren con la Justicia", afirma Ignacio Ayuso, director general de Unipublic.
Ignacio Ayuso apunta una solución. "Para resolver el caso es necesario que los ciclistas testifiquen, que alguien les formule una pregunta muy sencilla: ¿Está su sangre en alguna de las bolsas que incautó la Guardia Civil? Si el interrogado lo niega, será cuando el fiscal podrá pedir que se compruebe su declaración y se contrasten las bolsas con su sangre".
Ayuso explica el criterio de admisión en la Vuelta: "En aplicación del Código Ético que rige a los equipos ProTour, los equipos invitados a la carrera tampoco podrán alinear ciclistas implicados en la Operación Puerto". Extrañamente, equipos como el Relax, que pretenden ser invitados a la Vuelta, han contratado esta temporada hasta cinco ciclistas relacionados con el caso (Mancebo, Santi Pérez, Hruska, Sevilla y Vicioso). Idéntica incongruencia (en este caso inspirada por Lance Armstrong) cometió el Discovery Channel al fichar a Ivan Basso, ahora fuera del equipo.
Hay que aclarar que, aunque no existe una lista oficial de ciclistas implicados, sí hay constancia de los corredores llamados a declarar por el juez, y es esa relación a la que se atienen los organizadores. Problema aparte son los pseudónimos que todavía no han sido identificados (Valpiti, Urco, César, Azul...).
Si el fraude deportivo y el atentado contra la salud de los deportistas no fueran suficientes motivos de delito, Ayuso apunta otro: el fraude fiscal. De hecho, se calcula que algunos de los médicos más prestigiosos podrían facturar hasta mil millones de pesetas en dinero negro. Prueba de ese descontrol financiero es que cuando Manolo Saiz fue detenido llevaba una bolsa con diez millones de pesetas.
El nombre de Saiz agita los ánimos. Cordero recuerda que "no sólo los organizadores se opusieron al sistema de liga cerrada que propuso Saiz, también seis de las federaciones más importantes del mundo, entre ellas la española".
Pese a las dificultades, la Vuelta demuestra su voluntad de seguir peleando por un ciclismo limpio. "Hemos propuesto un cambio en los controles antidoping. Hasta el momento, se hacían ocho tras cada etapa. A partir de ahora se harán dos al finalizar la jornada y otros seis en el transcurso de la tarde. Pero hay más: antes de la carrera se seguirá a los ciclistas, hasta Mozambique si es necesario, para controlar su estado".
La innovación constante en busca del espectáculo es otra de las características de la Vuelta desde que en 2005 se formalizó la compra de Unipublic por parte de Antena 3. Así, Víctor Cordero y Abraham Olano, director técnico, meditan un nuevo sistema de carrera para el futuro: en la primera semana correrían 25 equipos con el objetivo de clasificarse para la segunda y tercera semana, donde competirían sólo los 15 mejores equipos. En los primeros siete días no se contabilizarían tiempos, sino que se establecería un sistema de puntuación, como ocurre en las vueltas tipo challenge. Sería en el segundo tramo cuando los equipos contarían con sus líderes, que no tendrían que disputar más que dos semanas de carrera. "De esa manera, también podría plantearse que los grandes ciclistas estuvieran presentes en la tres grandes vueltas".
Micrófonos en las bicicletas (idea sólo apoyada por Matxin, director de Saunier Duval) y trazados de menor kilometraje pero mayor variedad han sido otras de las aportaciones de la Vuelta. "En esta edición (del 1 al 23 de septiembre), en el cuarto día se subirán los Lagos de Covadonga, de modo que se repetirá la filosofía de la pasada Vuelta a España, cuando se ascendió Calar Alto en la primera semana".
"Entonces, fueron bastantes los que pensaron que la carrera estaría decidida en los cuatro primeros días, pero luego se comprobó que no se resolvió hasta las últimas etapas. Lástima que no tuviera el final que todos deseábamos (Vinokourov se impuso a Valverde)".
Cordero explica la necesidad de etapas llanas, a pesar de la preferencia general por los trazados con montañas. "También debemos pensar en los sprinters". Y, en cualquier caso, el reparto es más equilibrado que en el Tour. En la próxima Vuelta habrá once etapas llanas, ocho de media y alta montaña, y dos cronos.
Horarios. Si las innovaciones son necesarias, igualmente resulta obligado renunciar a las novedades que no funcionaron. Es por eso que la Vuelta regresará a su horario habitual de sobremesa tras alterarlo el pasado año los fines de semana con jornadas matinales. Esta vez, sólo la etapa de Madrid se correrá por la mañana.
Pero no todo fue doping y organización deportiva. El encuentro sirvió también para repasar los ídolos particulares, desde Bahamontes (mito de Cordero y Relaño) a Perico (héroe de los treintañeros). Incluso hubo lugar para otros cracks.
"Recuerdo que en una etapa con final en Santander necesitamos mover un coche y se ofreció un chico a hacerlo. Después no le iría mal como piloto. Su nombre era Fernando Alonso", relata Cordero.
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Relaño descubre que la afición de Di Stéfano por el ciclismo en general y Bahamontes en particular se gestó en un hotel de Barcelona, pendiente de su fichaje por el Barça o el Madrid. "Desde la ventana vio una carrera y un ciclista que se destacaba sobre los otros y ganaba finalmente. Al día siguiente se compró el periódico y supo que el ganador se llamaba Bahamontes. Y se hizo de Bahamontes...".
Por último, la presencia de Manuel Esteban Manolete fue excusa para la adhesión inquebrantable de los atléticos presentes, entre los que se contaban Ignacio Ayuso y Víctor Cordero, militantes convencidos. El primero de ellos confesó que logró hacer sonar el himno del Atlético en el estadio Bernabéu durante una reunión de Antena 3 en uno de los palcos blancos. No es raro que, después de eso, todo le parezca posible.