El fútbol y el golf ayudaron con el césped

Nació en Guadalajara en 1973. Licenciado en Periodismo por la Complutense. En AS desde el año 2000, es redactor jefe de Más Deporte. Ha cubierto cinco Juegos Olímpicos y unos Paralímpicos, Grand Slams de tenis, Davis, Laureus, candidaturas olímpicas, política, dopaje o grandes combates de boxeo. Le gusta escribir de deporte y también practicarlo.
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Hasta pocas horas antes, no estuvo lista la mitad de hierba de la pista. El mal estado de la que se plantó en el Palma Arena, un recinto cubierto, aconsejó su sustitución. Se vivió una larga noche, ya que hubo que recurrir a una alternativa: traerse otra que estaba plantada al aire libre en un club de golf. También se recurrió a Benito Mateo, el hombre que se encarga del césped del Ono Estadi del Mallorca y que consiguió en el partido oficial España-Islandia que la hierba aguantase bajo un tremendo aguacero. "Acabamos el trabajo hacia las 7:00, pero gracias a Dios se podía jugar", respiró tranquilo Mateo, y con él toda la organización.