Jordi Gay compagina la cancha con el despacho
Es el primer jugador-directivo en la historia liguera

El pabellón Fontes do Sar de Santiago registrará este sábado un hecho insólito desde la fundación de la Liga. Por primera vez en su historia, un jugador saltará a la cancha ocupando también el cargo de directivo de su equipo. Se trata del ala del Martorell Jordi Gay. Y es que Gay aceptó la semana pasada el "proyecto de trinchera" que Joan Jorba, el concejal de deportes, ha iniciado con el objetivo de que la entidad no desaparezca para la próxima temporada, aunque descienda a División de Plata.
Desde la caída de la gestora encabezada por Jordi Farré, la junta que regía el club estaba formada por concejales del tripartito municipal con el único fin de liquidar y facilitar la carta de libertad a los futbolistas que la solicitaran. Sin embargo, Jorba, con el apoyo como gerente del italiano Roberto Dalia (cargo que ha ostentado ya en el Arzignano Grifo transalpino), ha convencido a Gay para asumir la viabilidad del Martorell hasta el próximo 19 de mayo -salvo que juegue la promoción de descenso-.
El ala, al igual que sus otros compañeros de junta, ha afirmado que quiere que "se convoque una asamblea de socios con el objeto de que se apruebe la supervivencia para la próxima campaña". Pero la realidad es que las deudas se acercan a los dos millones de euros tras el fracaso de búsqueda de patrocinadores dispuestos a invertir en este pozo sin fondo, ya que el Martorell sigue sin pagar las nóminas a la plantilla. Incluidas las del propio Jordi Gay, que también suena -así parece estar pactado- para sustituir a Sito Rivera en el banquillo el año que viene.
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José Carnicer es técnico-presidente
En División de Honor hay un caso parecido al de Jordi Gay, aunque se trata de un presidente que también hace las funciones de entrenador del equipo y patrocinador del club. Es el caso del histórico José Carnicer en Torrejón.