Castillejo puso las ganas y Sturm conectó los golpes
El alemán se cobró revancha a los puntos en Alemania


Javi Castillejo puso las ganas y Felix Sturm los golpes. El madrileño perdió ayer por decisión unánime (116-112, 115-114 y 116-112) su título de campeón del mundo del peso medio de la Asociación Mundial de Boxeo en el König Pisener Arena de Oberhausen. El Lince salió decidido a tomar el centro del ring, a llevar la iniciativa, consciente de que sólo buscando el KO podría llevarse la victoria. Pero Sturm, que había perdido su cinturón en julio de 2006 frente a Castillejo en Hamburgo, tenía bien aprendida la lección.
Noticias relacionadas
El púgil alemán optó por elevar su guardia, por cerrar la muralla pasara lo que pasara sin descomponerse, buscando puntuar contra tras contra. Sumar y sumar en las tarjetas de anotación de los jueces. El tercer round fue sin dudas para el local, que dejó muy a las claras cuál iba a ser su estrategia frente a un boxeador experimentadísimo (el de ayer fue el 69º combate profesional del de Parla). Cuando Castillejo se lanzaba, Sturm once años menor (28 por 39 de Castillejo) lanzaba su izquierda para hacer caja. Cling-clang y a taparse.
Pero Castillejo, ocho veces campeón del mundo (siete en el superwelter y una en el medio) no es un boxeador que se esconda. "Dos abajo y una arriba", le gritaba su preparador, Ricardo Sánchez Atocha. Se trataba de que Sturm perdiera gas, de desgastarle. Pero Castillejo lanzaba una y otra vez sin conectar con fuerza. Al final, el español no acabó satisfecho con la actitud de Sturm: "No se puede ser campeón del mundo sin dar la cara". El Lince cayó limpiamente, siempre dando un paso adelante. Cerca de los 40 años, aún tiene una pelea firmada en Alemania. ¿Y luego?