He llorado de alegría
Noticias relacionadas
Subidón. He llorado dos días hasta ahora. Uno de rabia, el día que se nos partió el tangón ante el Areva Gandía. Otro de alegría, ayer cuando hablé con mi novia tras ganar al BMW Oracle. Han sido dos años de sacrificio y muchas horas de trabajo. Pero han merecido la pena. Lo vivido es, sin duda, algo histórico para la vela española. La base era una fiesta cuando llegamos a tierra. Los 110 miembros del equipo repartían abrazos y sonrisas. También había lágrimas de alegría. La regata fue perfecta: buenas decisiones y mejores maniobras. Pero podía haber sido al revés. Mascalzone arrancó sus regatas adelante, aunque luego acabó cayendo. Ahora ya dependemos de nosotros. Queda mucho para semifinales, pero ahora nos respetan porque saben que podemos liarla. Hoy descansamos. Toca celebrarlo con un par de merecidas cervezas.
Santi López Vázquez es estratega del Desafío